David Pastor actúa como solista invitado del primer programa de la temporada de la Sinfónica de Yucatán, anteayer en el Palacio de la Música
David Pastor actúa como solista invitado del primer programa de la temporada de la Sinfónica de Yucatán, anteayer en el Palacio de la Música

  • David Pastor actúa como solista invitado del primer programa de la temporada de la Sinfónica de Yucatán, anteayer en el Palacio de la Música
  • Cuatro momentos del concierto de anteanoche, antes del cual Margarita Molina Zaldívar dirigió un mensaje a los benefactores de la OSY y el público en general

Prestando su buen oído a un hombre de alba guayabera, supimos que aquella melodía inserta en la balada “I Remember Clifford” era “Contigo aprendí” de Armando Manzanero, en el aplaudido solo de David Pastor.

El trompetista valenciano fue el primer solista invitado de la temporada de conciertos enero-junio 2024 de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, que es especial porque conmemora el vigésimo aniversario de la OSY, y que anteanoche dio inicio con un programa —de un total de catorce— dedicado al jazz, en el Palacio de la Música, y que dio muestra del espíritu colaborativo de músicos de diferentes géneros —una sinfónica, un trío de jazz, un trompetista que lo mismo toca flamenco que rock o salsa—, que bien ensamblados por la batuta del maestro José Areán dan un buen resultado.

Antes de que sonaran las primeras notas, Margarita Molina Zaldívar, presidenta del Patronato de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, dirigió palabras de agradecimiento al público y a los patrocinadores de la OSY por su apoyo en los veinte años de existencia de la agrupación, a la que describió como la Sinfónica más longeva del Estado.

José Areán, director artístico de la OSY, también dirigió un mensaje en el que destacó la internacionalidad de la orquesta y cómo sus músicos, muchos de ellos extranjeros, han echado raíces en Yucatán junto con sus familias, que también ya son o se sienten yucatecas.

El final trágico de la adaptación libre de “Romeo y Julieta” que es “West Side Story” (“Amor sin barreras” en Hispanoamérica) lo podemos superar gracias a su increíble música y coreografías. La partitura, de Leonard Bernstein, le ha dado la vuelta al mundo gracias a sus “Danzas sinfónicas”, cuya suite orquestal se escuchó con la OSY mientras Natalie Wood, Rita Moreno y George Chakiris cantaban y bailaban en nuestra imaginación.

La explotación de los colores y matices de la banda completa, al tiempo que se acentúa el sonido de la trompeta solista, se notó en la primera pieza que tocó David Pastor, “Portrait of a Trumpet” de Sammy Nestico, con orquestación de Borja Arias. La musicalidad expresiva y el talento para tocar en un estilo de jazz de David Pastor quedaron plasmados desde ahí.

La obra está dedicada a Conrad Gozzo, un trompetista italoamericano que fue la trompeta principal en varias orquestas de jazz importantes, como las de Benny Goodman, Stan Kenton y Henry Mancini.

“Legrand Medley (Popurrí Legrand)” sonó a lo que era Michael Legrand, un brillante autor que compuso la música de más de doscientas películas y ganó tres veces el Óscar de la Academia de Hollywood. El popurrí incluyó el hermoso y romántico tema de la película de 1971 “Summer of 42”. Aunque su más conocido tema es otra perla igual de melancólica, “Los paraguas de Cherburgo”, de 1963.

Luego del intermedio ya sabíamos qué esperar de David Pastor, que tuvo un apoyo de primera, no sólo de los músicos de la OSY, sino del Trío Jazz Sensitive de Mauricio Bonfiglio (batería), Óscar Terán (bajo) y David Sánchez (piano). Cada uno tiene su propio público, sobre todo el argentino Bonfiglio, que ya tiene más de veinte años en Yucatán y frecuentemente colabora con la OSY.

Los tres destacaron en sus solos y nos mostraron las posibilidades de sus instrumentos en el jazz, resaltando la participación del solista invitado, que seguía el ritmo del trío con el cuerpo, al igual que el resto de la OSY.

Luego del intermedio, David Pastor interpretó “Visto desde arriba” (Medium bossa), de su autoría; el citado “I Remember Clifford” de Benny Golson con arreglo de Dave Hanson, y “Medley Chet Baker”, integrado por tres movimientos, Bossa nova, Meso Mosso y Swing, con arreglo de Duccio Bertini.

Chet Baker fue un trompetista, cantante y músico de jazz estadounidense que destacó como exponente del cool jazz de los años 50. Fue apodado popularmente como el James Dean del jazz dado su aspecto. Esto último, junto al intimismo y la elegancia lírica de sus primeras interpretaciones —además de su peculiar voz—, hicieron que figurase como un jazzista reconocido por el público y la crítica. Se inició en el jazz como miembro del Charlie Parker Quintet (sí, el mismo de “El perseguidor” de Julio Cortázar) y formó parte del cuarteto sin piano de Gerry Mulligan.

El agradable, nostálgico, romántico programa nos hizo sentir en un gran salón de jazz, relajados, felices, deseando que no terminara la velada. Pero llegó el último número “Fabes contades (Habas contadas)”, del propio David Pastor.

El público, numeroso, dio la bienvenida al fin de semana, al solista y a la OSY premiando la entrega del trompetista y de los músicos con una lluvia de aplausos que hicieron regresar al valenciano para el encore: “West End Blues” de Joe “King” Oliver. Todos salimos con una sonrisa de oreja a oreja.— Patricia Eugenia Garma Montes de Oca

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