Arriba y a la izquierda, dos aspectos de la clausura de la Feria de la Catequesis, que se llevó al cabo en el Seminario Menor San Felipe de Jesús. Las actividades concluyeron ayer con una kermés familiar
Arriba y a la izquierda, dos aspectos de la clausura de la Feria de la Catequesis, que se llevó al cabo en el Seminario Menor San Felipe de Jesús. Las actividades concluyeron ayer con una kermés familiar

Con una kermés, ayer, en el Seminario Menor San Felipe de Jesús, se llevó al cabo la clausura dela Feria de la Catequesis.

La organizadora, Rosana González, coordinadora de la catequesis del Seminario Menor, comentó que la kermés se llevó al cabo después de una misal.

En la Feria de la Catequesis se formaron equipos para trabajar con las familias y cada puesto tuvo un mensaje: unión, trabajo, escucha e inclusión.

“La importancia de estas reuniones no sólo es el motivo religioso, sino que es necesario para unir a las familias y que aprendan que la religión no es aburrida y no sólo consiste en orar”, expresó Rosana.

Elizabeth Canul Gamboa fue catequista y gracias a ello encontró su vocación como maestra. Participar en estas actividades desde hace cinco años es una forma de estar cerca de sus hijos y su fe.

“Que los niños se acerquen y vean lo divertidas que son la Iglesia y la catequesis, que no solo consiste en pláticas, el catequismo ayuda a enseñar que no todo es malo en el mundo”.

María Victoria Sánchez Salazar, a sus 16 años, lleva apenas pocas semanas siendo catequista, terminando la pastoral decidió serlo ya que le llamó mucho la atención la convivencia, “siento que son diferentes mundos, este mundo se enfoca en las cosas más reales, más tranquilas, más unidas, al mundo en el cual nos pintan en las redes sociales. Los jóvenes deberían animarse a ser parte de los catequistas y seguir en la misión de enseñar la palabra de Dios”.

Joselyn Palomino Cabrera tiene tres años dando catequismo, para ella ha sido una gran experiencia; desde que tenía 15 años le llamó la atención ser catequista gracias a su tía, “ver cómo explicaba los temas a los pequeños, la convivencia, el ánimo y la unión que se creaba me motivó a ser catequista”, expresa Joselyn.

Para Joselyn, enseñar catequismo no es fácil, se necesita un método que no implique solo leer, sino explicar, hacer entender bien los pasajes de la Biblia, los retiros son un buen ejemplo, ya que son otra manera de entender cómo ser católico, porque serlo no solo es ir a misa, sino también las acciones, como visitar los asilos o donaciones a quienes más los necesitan. “Ser caquetista no es solo enseñar, sino aprender con los niños”.

Las familias vienen de los alrededores del seminario y gracias al Didipac (Dimensión Diocesana de Pastoral de la Catequesis) se pueden realizar estos eventos, ya que proporcionan los subsidios necesarios.

“La religión es comunidad, es alegría y unión, se trabaja en conjunto”, puntualiza Rosana e invita a las familias a acercarse al seminario para conocer más. Más información en Facebook Catecismo Seminario Menor de San Felipe de Jesús o al teléfono 9991485217. El catecismo es de 4:30 a 6 p.m. El Seminario Menor está en periférico Norte Km 24.5 Merida Conkal.— Sofia Vital Chablé

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