El próximo domingo 11 se celebra la XXXII Jornada Mundial de Oración por todos los Enfermos. Hace 32 años, el papa San Juan Pablo II instituyó esta Jornada para volver la mirada hacia los que padecen y sufren una enfermedad.
Cada año se tiene un mensaje para reflexionar y profundizar en la vivencia de cada ser humano con respecto al dolor y a la enfermedad.
Este año, en su mensaje el Papa comentó: “Hermanos y hermanas, el primer cuidado del que tenemos necesidad en la enfermedad es el de una cercanía llena de compasión y de ternura. Por eso, cuidar al enfermo significa, ante todo, cuidar sus relaciones, todas sus relaciones; con Dios, con los demás —familiares, amigos, personal sanitario—, con la creación y consigo mismo.
“¿Es esto posible? Claro que es posible, y todos estamos llamados a comprometernos para que sea así. Fijémonos en la imagen del Buen Samaritano (cf. Lc 10, 25-37), en su capacidad para aminorar el paso y hacerse prójimo, en la actitud de ternura con que alivia las heridas del hermano que sufre.
“Recordemos esta verdad central de nuestra vida, que hemos venido al mundo porque alguien nos ha acogido. Hemos sido hechos para el amor, estamos llamados a la comunión y a la fraternidad. Esta dimensión de nuestro ser nos sostiene de manera particular en tiempos de enfermedad y fragilidad, y es la primera terapia que debemos adoptar todos juntos para curar las enfermedades de la sociedad en la que vivimos”, dijo el pontífice.
Como familia, no debemos olvidarnos de nuestros enfermos, especialmente cuando compartimos la misma casa, el mismo techo.
Este sábado 10 al mediodía, en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, de la colonia Alemán, se celebrará la misa por todos los enfermos en una acción conjunta entre la Pastoral de la Salud y la Pastoral de la Vida. Están convocados especialmente los enfermos que padecen una enfermedad crónico degenerativa. Que el Señor Jesús, el médico que sana todas nuestras dolencias, nos dé su gracia y su consuelo.— Presbítero Alejandro de J. Álvarez Gallegos, coordinador diocesano para la Pastoral de la Vida
