Fotografía del gesto cariñoso del rey Felipe de Borbón al ofrecerle el brazo a su padre, el emérito Juan Carlos, a la salida del servicio religioso en la capilla de San Jorge en Windsor en homenaje al difunto Constantino II de Grecia; en la imagen también aparecen las reinas Letizia y Sofía
Fotografía del gesto cariñoso del rey Felipe de Borbón al ofrecerle el brazo a su padre, el emérito Juan Carlos, a la salida del servicio religioso en la capilla de San Jorge en Windsor en homenaje al difunto Constantino II de Grecia; en la imagen también aparecen las reinas Letizia y Sofía Credit: Casa de S.M el Rey/EFE

  • Fotografía del gesto cariñoso del rey Felipe de Borbón al ofrecerle el brazo a su padre, el emérito Juan Carlos, a la salida del servicio religioso en la capilla de San Jorge en Windsor en homenaje al difunto Constantino II de Grecia; en la imagen también aparecen las reinas Letizia y Sofía
  • Un hombre fotografía los billetes con el rostro del rey Carlos III

WINDSOR (EFE).— Las casas reales de Europa, encabezadas por la reina británica Camila y los españoles Felipe de Borbón y Letizia Ortiz Rocasolano, rindieron ayer un sentido homenaje al difunto Constantino II de Grecia en una ceremonia en el castillo de Windsor marcada por la ausencia de última hora del príncipe de Gales, Guillermo.

El servicio religioso en la capilla de San Jorge de Windsor, de carácter privado y ante unos 330 invitados, se llevó al cabo después de que fuera pospuesta en enero por la intervención de próstata del rey Carlos III, en la que se le descubrió un cáncer no especificado.

Ausentes

De esta forma, la ceremonia de ayer se desarrolló sin la presencia del monarca británico, que se encuentra descansando su residencia de Sandringham (este de Inglaterra) mientras recibe tratamiento contra el mal.

A última hora se anunció que el príncipe Guillermo, heredero de la Corona británica, tampoco participaría en el servicio en Windsor, por “razones personales”.

Pese a que el Palacio de Kensington, su residencia oficial, se apresuró a asegurar que esta decisión no tenía que ver con el estado de salud de su esposa, Catalina, su ausencia inesperada despertó la inquietud sobre las condiciones de la princesa de Gales, quien en enero pasado se sometió a una intervención abdominal por una dolencia no revelada.

Según Kensington, Catalina “continúa bien” dentro de un proceso de recuperación que la mantendrá sin actividades oficiales al menos hasta la Semana Santa.

Según la casa real británica, el primogénito del rey británico Carlos III, que es ahijado del fallecido Constantino, llamó personalmente a la familia real griega para comunicarles que no asistiría a la ceremonia.

Guillermo tenía previsto realizar la segunda lectura del servicio, de lo que finalmente se ocupó el príncipe Pablo, hijo del difunto soberano de los griegos.

En una fría mañana en Windsor, los reyes Felipe y Letizia llegaron poco antes de las 11 a.m. (5 a.m., hora México) al llamado Porche de Galilea de la capilla de San Jorge, donde fueron recibidos por el decano de los Canónigos de Windsor, Christopher Cocksworth, quien presidió la ceremonia.

Felipe de Borbón y Letizia Ortiz, protegida del frío por una capa con cuello de pelo, departieron con el oficiante antes de entrar por el mismo lugar por donde antes habían ingresado las infantas Elena y Cristina, esta última acompañada de su hijo Juan Urdangarín y Borbón.

Dentro del templo coincidieron con Juan Carlos de Borbón y Sofía, quienes llegaron en coche a la capilla, en el primer encuentro entre Felipe y su padre desde que se vieron en Madrid el pasado diciembre.

Al salir, el rey emérito tomó del brazo a su hijo para ayudarse a entrar en el automóvil que lo esperaba para trasladarle a una recepción ofrecida por Camila en el Gran Hall del castillo.

Tras Felipe y Juan Carlos aparecieron Letizia Ortiz y Sofía (hermana de Constantino II), departiendo junto a Irene de Grecia antes de entrar en el vehículo para desplazarse a la recepción.

Constantino falleció en Atenas el 10 de enero de 2023, a los 82 años.

Más invitados

Además de la nutrida presencia de la realeza española, la casa de los Windsor estuvo representada por Camila junto a los hermanos de Carlos III: Ana, princesa real, y Andrés, duque de York, así como primos y sobrinos.

Mientras, la viuda de Constantino, Ana María, encabezó la representación griega, acompañada por sus hijos Pablo, Alexia, Nicolás, Teodora y Felipe.

Los últimos cuatro se ocuparon de la primera lectura del servicio, el clásico poema “Ítaca” del escritor griego Konstantinos Kavafis.

Asimismo, acudieron integrantes de las casas reales de Dinamarca, Países Bajos y Serbia, además del príncipe Kyril de Bulgaria y la reina Noor de Jordania, quienes entraron juntos.

También hubo presencia de personalidades al margen de la monarquía, como el enviado de Estados Unidos para el Clima, John Kerry, de visita en el Reino Unido, y el exprimer ministro británico John Major.

Tras una hora justa de ceremonia, los invitados, que se sentaron en el transepto de la capilla, se desplazaron al cercano Gran Hall del castillo de Windsor para la recepción privada que la reina Camila ofreció en nombre de la casa real griega.

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