Con la idea de que esta plática de hoy te sirva como una herramienta práctica para evaluar la calidad de tus vínculos amistosos, revisa estas características de la verdadera amistad:
1.— Respeta y mantiene la autonomía y la independencia.
2.— Cada parte puede sobrevivir sin la otra en todos los sentidos.
3.— El sentido de bienestar es responsabilidad personal; son capaces de divertirse estando juntos o separados.
4.— Manejo adecuado y constructivo de los conflictos mutuos.
5.— Esfuerzo por nutrir y mantener viva la relación.
Ahora revisa estos cinco principios:
Reciprocidad: es dar en la misma medida en que se recibe.
Equilibrio hace posible que ambas partes se saben y se sienten respetadas, valoradas y apoyadas.
Fortaleza se basa en la confianza mutua y sin restricciones.
Profundidad, al compartir e intercambiar —de manera espontánea, respetuosa y libre— pensamientos, emociones y afectos.
Durabilidad, al experimentar la clara convicción y fuerte sensación de plenitud.
Por último, será bueno que también evalúes la calidad de tus vínculos revisando cómo estás en tus relaciones respecto a tres elementos, catalizadores indispensables de los cinco principios sugeridos anteriormente.
Me refiero a la paciencia, al sentido de compromiso y a la perseverancia que, por cierto, solo ella hará posible que el compromiso deje de ser solo un papel firmado y se convierta en decisiones y acciones capaces de construir y reconstruir la relación —cuando sea necesario— para seguir de acuerdo con el compromiso original.
Psicólogo clínico, UVHM. Tutor Salud Mental y Espiritualidad para Adultos. WhatsApp: 9993-46-62-06. Tutor Salud Mental
