Las personas somos como la Luna, con dos caras: la parte que tiene luz, que hace referencia a lo que se ve, es observable, medible y podemos darnos cuenta; pero también con una parte oscura o que tiene sombra, la que pasa desapercibida y en la que algunas veces existen comportamientos que se vinculan con la violencia.
Por ello el libro “Las dos caras de la Luna”, escrito por los psicólogos Sanry Marrufo Corrales y Juan Manuel Canto González, y que será presentado en el marco de la Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey), nos ofrece las bases para comprender y alejarse de las relaciones violentas.
Sanry Marrufo y Juan Canto, maestros en Psicoterapia y en Sexología Clínica, respectivamente, platican los detalles de cómo se unen por primera vez para escribir los resultados de una investigación acerca de las relaciones violentas con un lenguaje menos técnico y al alcance de los lectores interesados.
“Fue idea principalmente de la maestra Sanry, quien tuvo la visión de realizar una obra con ciertos elementos que hacen referencia a la identificación de este problema y cómo alejarse de las relaciones violentas”, detalla Juan Manuel Canto.
“Esta obra ofrece la oportunidad de reflexionar sobre nuestras conductas, de dónde provienen, por qué las replicamos y colocar la utilidad del libro en una balanza”, agrega Sanry Marrufo.
“Queremos que los lectores tengan la oportunidad de identificar elementos que en la cotidianidad surgen o se vuelven invisibles, como por ejemplo los machismos cotidianos que sin darnos cuenta influyen de manera enorme. Esta obra permite abordar elementos que de manera importante contribuyen a la generación de las relaciones violentas, identificar esos elementos y ayudar a prevenirlos o alejarse de una relación desigual”, dice Juan Manuel.
El ensayo “Las dos caras de la Luna” (Letras en Rebeldía, 2024), que se presenta el próximo jueves 14 a las 12:30 horas en la sala A del Hotel Hampton Inn (frente al Centro de Convenciones Siglo XXI), en el marco de la Filey 2024, fue para sus autores un ejercicio que les dejó muchas satisfacciones, pues en sus 127 páginas plasman a manera de charla herramientas educativas de divulgación científica que mezclan las charlas con las personas y opiniones de los autores pero usando figuras literarias y no únicamente el lenguaje propio de su disciplina. Es un trabajo que plasma el trabajo diario de sus autores en la práctica.
Al profundizar en el tema de las relaciones violentas, se le pregunta a los autores del libro: ¿Qué tan difícil es para una persona que vive esa situación alejarse de una relación violenta?
“Alejarse con facilidad o no depende de varias circunstancias: de la etapa de violencia en la que se encuentren, de la conciencia de nivel de agresión, de sus redes de apoyo, ya sea familiares o de amigos, pero también de un espacio terapéutico adecuado”, enfatiza la ganadora del tercer lugar del Concurso de Relatos sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores 2023, con la obra “Saldo a favor”.
“Es un problema complicado porque influyen muchísimos factores, y desde la visión externa o nuestro marco de referencia o forma de ver podría parecer fácil. Sin embargo, quien vive la violencia y presenta una serie de aspectos emocionales es quien ve difícil dejar esa relación, no porque la persona que vive en violencia no pueda o no quiera, sino tiene que ver más con los factores o elementos que utiliza la persona que la ejerce”, añade Juan Canto, quien ofrece consultorías relacionadas con la implementación de protocolos especializados para prevenir, detectar, atender el hostigamiento y el acoso sexual en las instituciones públicas y privadas.
Ambos coinciden en que los casos de violencia en las relaciones aumentaron con la pandemia del Covid-19.
“La pandemia colocó a las redes sociales en la mira de lo que ocurría a escondidas en la intimidad. Es decir, cuando el trabajo en línea se volvía una necesidad puso al descubierto lo que ya sucedía”, destaca Sanry.
Por su parte, Juan Manuel señala que “sin duda la pandemia generó condiciones adversas para la violencia”. Cita como ejemplo que en México las estadísticas reportan que la mayoría de los abusos sexuales ocurre dentro del hogar y con la propia familia. “Entonces, si durante la pandemia las personas no podían salir y tenían que estar encerradas en la misma casa, o sea la víctima con su agresor, pues estos casos se incrementaban”.
El resultado de la edición de “Las dos caras de la Luna” deja como experiencia a los autores el deseo de escribir otra obra similar.
“Me parece que la experiencia se puede repetir, sobre todo porque hay una serie de elementos que son importantes que hay que considerar: a qué se debe y cuáles son unos de los motivos por los que se hace”, agrega Juan Manuel.
Entre los temas que rondan al maestro en Sexología Clínica está el que México es número uno en el mundo en casos de abuso sexual, así como de pornografía infantil (desde el año 2014), lo que reconoció el Senado de la República dos años después pero hasta ahora no se ha hecho algo al respecto.
“Los hombres somos los que ejercemos el mayor nivel de violencia sobre las mujeres y, según Lydia Cacho, cada 18 segundos una mujer es violada en nuestro país”, continúa.
Otro tema que debería ser tratado en un futuro libro es que somos el primer país en casos de trata de mujeres y adolescentes en América Latina y el segundo en el mundo, solo debajo de Tailandia. “Además, existen más casos de suicidios en hombres que en mujeres, y eso tiene que ver con la construcción del ser y cómo expresamos las emociones”, señala.
“Escribir otro libro juntos podría ser posible si el tema nos interesa a ambos y si nuestros tiempos lo permiten, porque ambos tenemos proyectos personales”, concluye Sanry Marrufo Corrales, quien dirige la Asociación Mexicana para la Igualdad y Bienestar Yaxché, A.C., con página en Facebook.— Renata Marrufo Montañez
