La epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por convulsiones recurrentes, que pueden variar en severidad y manifestaciones, provocadas por una actividad eléctrica anormal en el cerebro.
Las convulsiones pueden manifestarse de diversas formas, desde movimientos involuntarios de los brazos y las piernas hasta pérdida de conciencia y contracciones musculares generalizadas, por lo que es importante comprender que las convulsiones no son todas iguales. Pueden variar en duración, intensidad y síntomas asociados; afectan a personas de todas las edades y pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
Por lo tanto, es fundamental aumentar la conciencia sobre la epilepsia para lo cual se estableció el 26 de marzo como Día de la Conciencia sobre la Epilepsia, oportunidad para promover y extender la comprensión del trastorno en todo el mundo, así como para proporcionar educación sobre los primeros auxilios que pueden aplicarse en el hogar en caso de una crisis epiléptica.
Cuando alguien presencia una crisis epiléptica puede sentirse abrumado y sin saber cómo responder. Sin embargo, es crucial mantener la calma y seguir estos pasos para brindar los primeros auxilios adecuados:
Primeros auxilios
1. Mantén la calma: Es fundamental mantener la calma durante una crisis epiléptica. Recuerda que la mayoría de las convulsiones son autolimitadas y no representan una amenaza inmediata para la vida del paciente.
2. Protege al paciente: Si es posible, coloca al paciente en el suelo, en un área que sea segura, y retira cualquier objeto cercano que pueda representar un peligro en el tiempo que dura la convulsión, como muebles afilados u objetos puntiagudos.
3. No restrinjas los movimientos: No intentes contener los movimientos del paciente durante la convulsión, ya que esto puede causar lesiones tanto en ti como en el paciente. Es importante permitir que la convulsión siga su curso natural.
4. Coloca al paciente de lado: Una vez que el paciente haya terminado de convulsionar y esté respirando normalmente, colócalo de lado, en posición de recuperación, para ayudar a mantener las vías respiratorias despejadas y prevenir la aspiración de saliva o vómito.
5. Observa y registra: Observa la duración y los síntomas de la convulsión y registra esta información para proporcionar al médico tratante una descripción precisa de lo ocurrido.
6. Busca ayuda médica si es necesario: Si la convulsión dura más de cinco minutos, si el paciente tiene dificultad para respirar después de la convulsión, si experimenta múltiples convulsiones consecutivas o si es la primera vez que tiene una convulsión busca ayuda médica de inmediato.
Si bien presenciar una crisis epiléptica suele ser un suceso alarmante, la comprensión de su naturaleza y el conocimiento de las maniobras básicas para poder asistir a la persona en crisis pueden marcar una diferencia importante en el desenlace de la misma.
Te invito a compartir esta información.
Facebook, YouTube, Instagram y Twitter: @DraYeusviFlores; correo electrónico: drayeusviflores@gmail.com; página web: www.drayeus.com.
