Catalina Middleton el día de su boda con el príncipe Guillermo, el 29 de abril de 2011. La princesa de Gales se somete a tratamiento por cáncer
Catalina Middleton el día de su boda con el príncipe Guillermo, el 29 de abril de 2011. La princesa de Gales se somete a tratamiento por cáncer

El cáncer se puede presentar en cualquier clase social y prueba de ello es el diagnóstico de la princesa de Gales, Catalina Middleton, quien el viernes pasado dio a conocer en un vídeo que padece esta enfermedad.

El diagnóstico no significa que el pronóstico siempre vaya a ser malo, ya que en la actualidad hay muchas oportunidades de tratamiento.

Para lograr una recuperación o remisión, hay que tomar las mejores decisiones y estudiar bien al paciente para ofrecerle la mejor terapia disponible.

Así lo considera el doctor Rodrigo Pacheco Pérez, médico oncólogo, al ser abordado sobre el panorama actual del cáncer.

El especialista explica que el cáncer es un crecimiento descontrolado de algún tejido del cuerpo y ese crecimiento en algunas ocasiones está localizado.

El cáncer es una enfermedad delicada, pues ese tejido que está creciendo puede dar lugar a metástasis o enviar algunas ramificaciones a otros órganos; e algunas ocasiones, ese tipo de crecimiento no se puede controlar y por eso se dice que no se puede curar.

Detalla que cuando la enfermedad o el tumor está localizado, se retira con cirugía y después se puede prescribir radiación, quimioterapia o algún tipo de tratamiento sistémico, lo cual puede llevar en muchas ocasiones a un control muy amplio de la enfermedad e incluso a una curación.

Los más comunes

Sobre los tipos de cáncer más comunes, el doctor Pacheco Pérez señala que en los hombres de Yucatán son el de próstata, de colon y de estómago, y en mujeres, el de mama, cervicouterino y de endometrio.

No obstante, esto varía mucho según la zona geográfica y la genética; aunque hay similitudes entre algunos países, también hay diferencias sustanciales. Por ejemplo, el cáncer de mama y el de próstata en todo el mundo ocupan los primeros lugares. Pero en Europa el cáncer de pulmón es mucho más común que en México, en la India es más frecuente el de hígado, y en Estados Unidos y Australia el melanoma es uno de los cánceres con mayor predominio.

Tratamientos

Respecto a los tratamientos para el cáncer, el especialista apunta que uno de éstos es la cirugía. Existe ahora la cirugía conservadora, que en algunos tipos de tumores da muy buenos resultados; “a veces no es necesaria una cirugía tan grande para el control de un tumor”.

Otras terapias que se prescriben son la radioterapia con el acelerador lineal, el aparato al que usualmente recurren los médicos de radiooncología, y la parte de la quimioterapia que ha avanzado mucho.

“Tenemos ya no solo la quimioterapia, sino la terapia hormonal, la inmunoterapia y la terapia biológica. Hay algunos tumores, como el cáncer de riñón y el melanoma maligno, que con los nuevos tratamientos, aunque haya metástasis o el tumor sea inoperable, el control puede llegar a ser de varios años, es algo muy bueno de las terapias nuevas”.

El doctor Pacheco Pérez aconseja que cuando haya un diagnóstico de cáncer se realice una reunión de oncólogos para decidir qué tratamiento seguir.

Muchas veces se apegan a las guías y tratamientos internacionales ya establecidos, porque ahí se da una idea general de qué hacer, pero el propósito del comité de tumores es personalizar el tratamiento, por lo que a lo mejor el elegido es el que marcan las guías internacionales pero se puede subclasificar el tumor con marcadores genéticos y, dependiendo de todo esto y de la etapa clínica del mal, se decide si primero se opera al paciente o primero va la quimioterapia, por ejemplo.

El oncólogo manifiesta que tanto la radiación como la quimioterapia se pueden aplicar después de la resección del tumor, pero mucho depende del tipo de tumor.

En algunos casos, cuando no se puede retirar, se recurre a la radiación y, sobre todo, a la quimioterapia y las nuevas terapias.

Recuperación

En cuanto a la recuperación de la enfermedad, el especialista resalta que mucho depende del tipo de tumor y los marcadores.

Para un cáncer de piel como el melanoma, que está diseminado, la inmunoterapia llega a ser muy efectiva en la mayoría de los casos; pero para un sarcoma o un tumor del hígado tal vez no tenga el mismo impacto, es decir, no será tan efectiva.

“La respuesta al tratamiento depende del tipo de tumor y de la parte genética, es decir, de la clasificación de los biomarcadores, que es el estudio más preciso del tejido y permite hacer una medicina más personalizada”.

En cuanto a la terapia biológica, se usa sobre todo en etapas metastásicas, y esos medicamentos muchas veces acompañan a la quimioterapia tradicional.

Destaca que el acompañamiento de la familia es muy importante para que la persona con cáncer se sienta cómoda, acuda a sus tratamientos y se haga los estudios necesarios.

Apoyo familiar

“Tener apoyo familiar hace que los pacientes se apeguen a las indicaciones médicas y, en dado caso que tengan alguna complicación o efecto secundario del tratamiento, es más fácil la comunicación. Si se tiene una buena relación médico-paciente, médico-familia, el riesgo de complicaciones severas disminuye”, asegura.

“La actitud del paciente también importa”, añade. “Aunque decir que una mala actitud, que el paciente esté deprimido o que sea enojón causa que el tumor crezca es un mito, porque no ocurre, sí influye la actitud, porque cuando no hay disposición el paciente no acude a sus citas médicas ni se apega al tratamiento, y cuando esto ocurre no se cumple la terapia de forma adecuada y puede impactar en el pronóstico”.

El doctor Rodrigo Pacheco aclara que no hay medidas que garanticen que el cáncer no aparecerá, pero sí hay recomendaciones para reducir la probabilidad: seguir una dieta saludable, no tener obesidad, es decir, mantener un peso adecuado, no fumar y consumir alimentos de una forma moderada.

Aun así no se elimina el riesgo de tener un tumor, enfatiza; por esa razón, como médicos lo que más promueven es la detección oportuna, como del tumor de mama, cervicouterino, de próstata y de colon, y en casos muy específicos, de pulmón.

Detección

El médico enfatiza que algo interesante es que se está investigando si a través de la sangre se puede detectar el material genético del tumor antes de que se manifieste algún síntoma. Es algo que sonaba lejano de conseguir, pero que en los próximos años se verá si es posible.

Todo parece indicar que, al menos en el caso del cáncer de colon, sí se podría detectar antes de que dé molestias.

El especialista abunda en que el cáncer es una enfermedad genética, pues el crecimiento anormal del tejido se da por una alteración genética, pero eso no significa que sea hereditario, esto no es algo común.

Lo habitual, agrega, es que durante el crecimiento a lo largo de la vida se dañe el material genético y esto puede ser por el consumo de tabaco, la exposición prolongada al Sol, la obesidad y el consumo de alcohol, aunque hay personas que no están expuestas a estos factores y se les detecta cáncer.

Enfatiza que la persona con cáncer no debe sentirse culpable de su enfermedad ni creer que hizo algo mal para merecerla, pues se puede presentar con o sin factores de riesgo asociados. Reitera que el cáncer no tiene que ser de mal pronóstico, ya que hay quienes logran buen control e incluso curación.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

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