BERLÍN (EFE).— Un hombre que trabajaba en el servicio técnico de la Pinacoteca Moderna de Múnich fue despedido después de descubrirse que había colgado sin ser visto un cuadro suyo en una de las paredes del recinto, lo que le valió además una denuncia por daños a la propiedad al haber hecho dos agujeros en la pared para exponer su obra.
Según la policía, el hombre, de 51 años, esperaba lograr así su confirmación como artista.
Como empleado del museo tenía acceso a las salas de exposición fuera del horario de visitas y al parecer nadie se percató del momento en que puso su cuadro.
No está claro cuánto tiempo estuvo expuesta la obra, de 60 por 120 centímetros, aunque la pinacoteca supone que no por mucho tiempo.
“Los custodios se dan cuenta de algo así de inmediato”, dijo la portavoz del museo, Tine Nehler, citada por el diario muniqués “Süddeutsche Zeitung”.
La pintura fue retirada y, supone Nehler, devuelta a su creador, que se considera un artista independiente.
La vocera no supo decir qué representaba el cuadro o cuál era el estilo de su autor, que, además de ser despedido, no podrá volver a pisar el museo.
Por lo demás, no se le acusa de ningún comportamiento delictivo. Los hechos tuvieron lugar el pasado 23 de febrero.
