El grupo “Macay para Macay” denunció públicamente la reducción de los espacios de trabajo del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán en una carta pública a la que hasta ayer medio millar de personas había manifestado su respaldo.
Como hemos informado, el Ateneo Peninsular, sede del Macay desde su fundación —el 29 de abril de 1994—, es sometido a trabajos de rehabilitación por el INAH, como parte de nuevo proyecto que el gobierno federal anunció para ese espacio y que, entre otras cosas, incluye la exhibición de vestigios hallados en las obras de construcción del Tren Maya.
El director del museo, Rafael Pérez y Pérez, declaró en días pasados al Diario que, aunque en principio se les informó que solo se ocuparían los anexos del Ateneo Peninsular que se utilizaban como negocios y que las demás áreas seguirían siendo del museo, personal del INAH ha ido tomando salas de actividades educativas, de exposiciones temporales y el Expoforo, al que se quiere convertir en un jardín.
En el comunicado de “Macay para Macay” difundido en redes sociales se indica que “la comunidad artística y ciudadanía en general nos encontramos preocupadas por la situación en riesgo en que se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán, Macay”.
Éste, se añade, “es el único museo dedicado a la promoción y difusión del arte moderno y contemporáneo, local, nacional e internacional en toda la Península de Yucatán y el sureste de la República Mexicana”.
“Es sede de conferencias, coloquios y participa en el nivel superior de enseñanza del proyecto Yucunet (en el que participan la Universidad Autónoma de Yucatán, la Universidad Nacional de México, Universidad de La Habana, Universidad Nova de Lisboa, Universidad de Porto, Universidad Católica de Portuguesa, Universidad de Lisboa, entre varias otras)”.
“Con 17 salas de exposición y un expoforo para escultura monumental y actividades varias, el museo ha cumplido una valiosa labor para el arte en México. El recinto exhibe las exposiciones permanentes de los pintores Fernando García Ponce, Fernando Castro Pacheco y Gabriel Ramírez. El edificio se encuentra en comodato, por 99 años, mediante la firma del convenio suscrito en 1993 entre el gobierno del Estado y la Fundación Cultural Macay, y ha permanecido abierto al público desde el año 1994, con un historial de actividades de cerca de ochocientas cincuenta exposiciones nacionales e internacionales, colectivas y temporales. El acuerdo de dicho comodato no incluía los locales de la planta baja rentados a negocios comerciales”.
“En el año 2022, el INAH inició el rescate de esos locales con el fin de restaurarlos, al igual que la fachada, con el propósito de instalar en ellos la Sala de Exposiciones de los rescates arqueológicos del Tren Maya, el Museo de Historia del Pueblo Maya y la Ventanilla Única para atender los trámites de la Zona de Monumentos Históricos de Mérida. Con el enunciado de la restauración del edificio, el INAH continuó avanzando en la obra más allá de lo indicado inicialmente hacia el jardín central y hacia el primero y segundo piso”.
“En el año 2023 esos avances en la restauración de dicho proyecto federal requirió una puntualización a lo cual el INAH, sin considerar el contrato de comodato y transgrediendo lo pactado en dicho documento, advirtió a la Fundación Macay que tomaría para su proyecto cierto número de salas en las plantas alta y baja, el jardín central y el expoforo, dejándole al Macay únicamente tres salas para su actividad expográfica. En julio de 2023, en el programa conocido como ‘La mañanera’ y ante el Presidente, el INAH expuso un vídeo en el cual anuncia el proyecto ya mencionado y en la narrativa histórica del edificio jamás menciona la existencia del Macay. Existencia viva pues el museo llevaba en ese momento 29 años de actividad sobresaliente”.
“Estos hechos han suscitado entre la comunidad artística y ciudadanía en general inconformidad y disgusto, preguntando ¿por qué el INAH intenta dejar empobrecida una institución que ya existe y desempeña un papel fundamental en la cultura y el arte de manera lograda y exitosa, en lugar de únicamente abocarse al cuidado y restauración del inmueble fortaleciendo la vocación del Museo de Arte Contemporáneo?”.
El documento es firmado, entre otras personas, por Rosario Guillermo, Sandra Nikolai, Gerda Gruber, Lourdes Luna, Jorge Cortés Ancona, Margarita Molina Zaldívar, Vanessa Rivero, Silvia Káter, Tatiana Zugazagoitia, Eduardo Cervantes, Mina Bárcenas, Celia Pedrero, Pedro Tec, Rosalinda Jinich, Marcela Díaz, Alejandro Farías, Elena Martínez Bolio, Alfredo Cruz y Celina Fernández.— Megamedia
