Internos practican ejercicios de respiración durante una de las sesiones que da el Colectivo Cautiva Yoga
Internos practican ejercicios de respiración durante una de las sesiones que da el Colectivo Cautiva Yoga

Ayudar a las personas a lograr una estabilidad emocional, a que aprendan a gestionar sus pensamientos y emociones de manera positiva y a lograr la paz interna y la libertad interior es lo que buscan los integrantes del Colectivo Cautiva Yoga, que lleva esta práctica a los centros penitenciarios.

El Colectivo tiene presencia en siete estados del país; en Yucatán, desde hace cinco años. Querétaro, Baja California, Guanajuato, Ciudad de México, Estado de México e Hidalgo son las otras entidades donde opera.

Martha Bueno, voluntaria del Colectivo en Yucatán, comparte que la agrupación lleva la disciplina del yoga a los centros de reinserción social que hay en Mérida.

Los lunes acuden a los Ceresos varonil y femenil por la mañana, en distintos horarios, y los martes acuden de nuevo al Cereso femenil.

Quisieran poder ir más días, pero a la fecha solo hay 10 voluntarios, maestros de yoga tanto hombres como mujeres, que acuden a dar las clases, y por el trabajo y ocupaciones que cada uno tiene no hay la posibilidad de ir más días por ahora.

Cuando acuden a los Ceresos se sienten bien cuidados y seguros, pues han tenido una muy buena respuesta por parte de la institución a la labor que realizan, lo que facilita su presencia en los lugares.

En cuanto a los reclusos que participan en las clases de yoga, Martha Bueno apunta que se trata de una población fluctuante, ya que hay un área que se conoce como “reclusorio”, donde están las personas que aún no tienen sentencia y hay mucho movimiento, pues unos entran y otros salen, lo que hace que el grupo de quienes practican el yoga sea desde cuatro hasta 20 personas.

En el Cereso, donde están quienes ya tienen sentencia, también varía el número de quienes toman la clase, que dependiendo de la ocasión pueden ser cuatro, nueve o 17.

Es en el centro de rehabilitación femenil donde hay una mejor respuesta por parte de las internas.

Sobre el beneficio de la práctica del yoga, puntualiza que las personas que están en la cárcel viven situaciones que son estresantes o los mantienen en tensión, y el yoga les ayuda con todo lo que tiene que ver con la respiración, la meditación.

La práctica física, añade, los ayuda a transitar sus emociones, de una molestia o ira a la calma, por ejemplo.

Hacer yoga ayuda también a que aprendan a gestionar sus pensamientos y emociones, a vivir en calma, a lograr la paz y la libertad interior pues, señala la integrante, también hay cárceles mentales y hay que buscar ser libres con lo que se tiene.— IRIS CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Fundación

El fundador del Colectivo Cautiva Yoga fue Fredy Alan Díaz, quien estuvo preso y fue durante ese tiempo cuando conoció y comenzó a practicar la disciplina. Al salir libre decidió crear la agrupación, hace 15 años, para llevar la práctica del yoga a las personas en situación de vulnerabilidad, principalmente a las cárceles.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán