“Pues si Yo, el Señor y Maestro… os he dado ejemplo, también ustedes deben hacer lo que Yo he hecho con ustedes” (Jn 13,15).
El ejemplo de Jesucristo es que nos ofrece un modo de vivir, una práctica cotidiana, y no sólo un cúmulo de ideas o teorías. Con motivo del Día del Maestro, envío mi felicitación y bendiciones para aquellos hombres y mujeres que han asumido esta vocación y cumplen la importante misión de orientar a los alumnos con sabios y auténticos valores, principios y ejemplos.
“La docencia es una actividad de extraordinario peso moral, una de las más altas y creativas labores del hombre. El docente, en efecto, no escribe sobre materia inerte, sino sobre el alma misma de los hombres” (Congregación para la Educación Católica, La Escuela católica en el umbral del tercer milenio, 28 diciembre 1997, n. 19). Así recordamos la responsabilidad de cada maestro, quien debe vivir su identidad no sólo en las aulas de clase, sino también en las obras de cada día.
La Iglesia ha insistido en que urge una verdadera formación sobre la libertad, la vida, el amor y la sexualidad, que corrija las desviaciones de ciertas informaciones que reciben los niños, adolescentes y jóvenes.
Es también necesario que se eduque para el trabajo y la responsabilidad civil, especialmente en las circunstancias de la cultura actual (cf IV Conferencia del Episcopado Latinoamericano, Santo Domingo. La acción educativa de la Iglesia, n. 274).
En este mes de mayo pedimos la intercesión de María Santísima, madre y maestra, que sigue amando y enseñando a la Iglesia entera para reconocer y seguir a Cristo.
Pido a Jesucristo, nuestro Señor y maestro, bendiga a todas las personas consagradas y a los numerosos seglares que se dedican a la labor educativa para que sepan ofrecer verdaderas orientaciones y criterios que correspondan al bien, la verdad, el amor, la justicia y la paz de Cristo.
Con todo gratitud y admiración, para todos los maestros y maestras mi respeto y oración en este día especial y mis más sinceras felicitaciones.
Arzobispo emérito de Yucatán.
