Grabado de José Pool, Mashka, con el tema del Popol Vuh
Grabado de José Pool, Mashka, con el tema del Popol Vuh

El arte evoca el misterio sin el cual el mundo no existiría (René Magritte)

La relación entre la literatura en cualquiera de sus formas y las artes plásticas es una colaboración en ambos sentidos que ha existido desde hace ya mucho tiempo y continúa vigente, ya que se complementan e influyen una a otra.

Es así como hablar de un proyecto expográfico de estampa dentro de la Feria Internacional de la Lectura (Filey) no nos resulta raro ni fuera de lugar, ya que, si bien estamos acostumbrados a la “ilustración” de textos, también habría que hablar de cómo la lectura es origen inagotable de inspiración para los artistas visuales, que encuentran en ella ideas, emociones y realidades que plasman en sus obras.

Eso influye en la técnica y la composición para crear personajes y escenarios en los relatos visuales.

La interacción entre la literatura y las artes visuales es abrevadero de formas y motivos; se busca en la literatura una idea para transmitir un mensaje más allá de las palabras.

En ese sentido, Mashka emplea como tema la interpretación del Popol Vuh (palabra que proviene del quiché y que significa “Libro del consejo”). Dicha compilación es un acercamiento a la cultura maya a través del mito (del griego mythos, relato o cuento) y no solo es de gran valor histórico, sino también espiritual, ya que atesora gran parte de la sabiduría y muchas tradiciones de la cultura maya.

Abarca tópicos como religión, astrología, mitología, costumbres, historia y leyendas, así como la narración del origen del mundo, la civilización y los fenómenos naturales. Fue redactado de forma bilingüe (español-maya quiché) por fray Francisco Ximénez alrededor de 1550. Nos lleva a través de la voz de un anciano indígena a cada uno de los cuarenta capítulos que lo integran.

La exposición de Mashka está integrada por diecisiete xilografías (del griego xylón, madera, y grafé, inscripción o grabar, técnica de impresión también llamada huecograbado, con plancha de madera cuyas incisiones para lograr cada ilustración se realizan con una gubia o buril), en las que este extraordinario artista yucateco realiza una interpretación simbólica-estética del citado texto a través de imágenes potentes en alto contraste.

Si bien se trata de una lectura no lineal, en cada una de ellas encontramos elementos que fusionan el lenguaje propio del creador con la lectura que motivó esta serie. Surgen elementos de carácter cósmico no racionalista ni académico, sin referentes de temporalidad o distancia.

Además, hay una incorporación de elementos a través del barroquismo (recargados o sin espacios aparentemente vacíos), que bien podrían definirlos, y la saturación en la imagen: el efectismo, la espectacularidad y la emocionalidad.

Son poseedoras de exquisitas líneas negras que dan a las piezas una calidad ilustrativa y enfatizan su naturaleza plana (a pesar de la distancia creada por una perspectiva aplanada). Se ubica certeramente a los personajes en cada escena, distinguiéndolos por el tamaño, su ubicación e importancia narrativa.

Además de ello, es de apreciar la maestría con la que José Pool, Mashka, nos atrapa en la lectura visual, acercándonos a las formas sensibles para descubrir el mito del mundo antiguo a través de imágenes que hacen una síntesis del relato literario.

Por lo anterior, resulta importante para el público visitar la sala 8 del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay) para apreciar la genialidad y dominio de la técnica que, mediante las diecisiete estampas (xilografías) expuestas de José Pool, Mashka, nos conducen por la lectura de esta narración mítica y legendaria del pueblo maya.

Curador.

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