• Fidencio Briceño Chel, Elisa Chavarrea Chim, Luis Antonio Canché Briceño y Bernardo Sarvide Primo, anteanoche en el Palacio Cantón
  • Una asistente con un ejemplar de la traducción de “El principito”

“Chan Ajaw”, la versión en maya de “El Principito”, fortalece la lectura y la presencia de las lenguas mexicanas en la literatura. Para traducir obras como ésta se requiere paciencia, pues no se puede hacer aisladamente, destacó Elisa Chavarrea Chim en la presentación del libro, anteanoche, en la terraza del Palacio Cantón.

Admitió que la lengua maya no es tan sencilla de adecuar y que la traducción a ella depende en gran medida de los contextos.

Por esa razón, advirtió, en “Chan Ajaw” algunas palabras se mantuvieron en español, de ahí que recomiende estar atentos a la lectura.

Además de Chavarrea Chim, la presentación del libro estuvo a cargo de Fidencio Briceño Chel y Luis Antonio Canché Briceño.

La velada comenzó con palabras de bienvenida del director del Palacio Cantón, Bernardo Sarvide Primo, quien expresó su alegría por la elección de ese recinto como sede del evento.

Briceño Chel inició la charla hablando en maya y posteriormente tradujo sus palabras. Compartió su alegría por finalmente realizar la presentación, que se aplazó varias veces por diferentes motivos, y agradeció la presencia en la mesa del presidium de sus dos amigos que han estado con él en diversas “aventuras” en beneficio de los mayahablantes.

En su oportunidad, Elisa Chavarrea subrayó la importancia de contar con espacios aliados que fomenten la traducción al maya de obras clásicas y reveló que la Escuela de Creación Literaria a la que pertenece ya tradujo textos de Octavio Paz y Rubén Darío.

Asimismo, afirmó que se necesitan más traductores y correctores de lengua maya e hizo una solicitud de viva voz para que las autoridades apoyen más esos proyectos.

Leyó igualmente un fragmento de “Chan Ajaw”, el que habla de las semillas, y consideró que éstas son como los consejos de los abuelos mayas: cada quien sabe si los toma o no.

Por su parte, Luis Antonio Canché se manifestó fascinado con la traducción en maya de “El Principito”.

Él ya había leído fragmentos a jóvenes mayahablantes, que, dijo, no necesitaron de grandes explicaciones sobre la historia, ya que la entendieron por el contexto y las ilustraciones.

Para él, traducir obras al maya es un mecanismo de inclusión que preserva la lengua escrita, además de que es un registro tangible y un puente con la educación.

Aplaudió el reto y el trabajo minucioso de sus compañeros y aseguró que fue una labor titánica mantener la esencia de la historia.

Confesó que leer el libro en maya le produjo muchas emociones y recuerdos, y se declaró afortunado como todo aquél que tenga dicha obra en sus manos.

Ahora, añadió, el reto es abrir más espacios para preservar la lengua y hacer que la obra llegue a los mayahablantes, ya que de nada serviría que estuviera en una librería si no llega a niños y jóvenes indígenas.

Corazón al traducir

Al tomar la palabra, Fidencio Briceño apuntó que la gramática de un idioma es solamente su “esqueleto” y que el aprendizaje debe incluir también la cultura. A la traducción, además, hay que ponerle corazón.

Contó que llevó los avances de la traducción a abuelos y jóvenes mayahablantes para saber si iban por el camino correcto y se entendía.

Traducir, manifestó, es democratizar, revitalizar la lengua, y cumple con el objetivo de comunicar.

Por último, se pronunció por ganar espacios que hagan funcional a la lengua.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

“Chan Ajaw” Detalles

El Palacio Cantón fue escenario de la presentación de “El Principito” en maya.

Ejemplares

Tras los agradecimientos a instituciones y personalidades que hicieron posible la actividad, Fidencio Briceño Chel obsequió algunos ejemplares en medio de una dinámica en la que se leía en lengua maya algún fragmento, se citaba una oración original y se mencionaba un capítulo.

Brindis

Al final, Bernardo Sarvide Primo volvió a tomar la palabra para cerrar la presentación e invitar al público a participar en el brindis.

A la venta

“Chan Ajaw” se vende a $150 en https://tienda.cemca.org.mx/ producto/el-principito-maya- 9782111677333.

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