“Observar aves es más que salir con binoculares o una cámara”, dice Gilberto González Kuk, mientras aguarda la llegada de las personas inscritas al taller “Principios básicos y éticos para la observación de aves”.
El taller, que se llevó al cabo ayer en el Parque Metropolitano del Sur “Yumtsil”, forma parte del Festival de las Aves Toh 2024, inaugurado el pasado abril y que deberá concluir en noviembre próximo.
Abordado por Diario de Yucatán antes de la presentación, Gilberto González, jefe del Departamento de Gestión y Conservación de la Secretaría de Desarrollo Sustentable, afirma que la observación de aves gana cada vez más interés en niños, jóvenes y adultos.
Sin impacto
Además, subraya, es la actividad recreativa y turística que tiene menor impacto en el medio ambiente, pues no se requiere mucho equipo para su práctica.
Sin embargo, señala, es importante tomar en cuenta algunos aspectos, como cuidar el espacio de observación, así como la forma de comportarse para no ahuyentar a las aves.
“Las aves como seres vivos sienten, tienen comportamientos sociales, se involucran con otras especies… Hay que tener cuidado porque nuestra actividad como tal puede influir en su modo de vida. Cuando están en época de reproducción o anidación nuestra presencia las puede estresar y hacer que abandonen sus nidos”.
Coautor del libro “Riqueza alada” y de la “Guía de buenas prácticas para la observación de aves”, el entrevistado señala que la actividad no se trata solo de observar, sino también de ver cómo responde el ave a la presencia humana.
Resalta que algo interesante de la observación es que quienes la practican pueden llevar un registro de aves y compartirlo en plataformas especializadas.
“Acá en el parque hay una gran cantidad de aves, incluso hay listados que se han llevado por diferentes personas y hay plataformas de ciencia ciudadana donde se puede llevar el listado. En esas plataformas ya hay registros de más de 100 especies en este parque”.
Las más comunes son las canoras, pero también se pueden encontrar rapaces y diurnas. Yuyas, xtakayes, tortolitas, palomas, chachalacas son algunas especies que se pueden encontrar en el parque, aunque también hay gavilanes, aguilillas camineras, búhos y tecolotes.
“En ocasiones, cuando hay ciertos depósitos de agua, pueden llegar aves migratorias. Al final, este espacio, al tener mucha vegetación, puede ser de tránsito o descanso para las aves”, finaliza.— IVÁN CANUL EK


