LONDRES (EFE).— Enrique, duque de Sussex, afirmó que “no es sostenible” suprimir “para siempre” sentimientos de duelo por la muerte de un ser querido, en una conversación sobre el tema con una organización benéfica británica.
El príncipe, hijo menor del rey Carlos III, charló con Nikki Scott, la fundadora de Scotty’s Little Soldiers, una asociación que ayuda a familiares de militares en ese país a afrontar la pérdida de un ser querido, en un encuentro grabado en vídeo y que fue divulgado ayer por medios locales.
En la plática, el duque, que tenía 12 años cuando perdió a su madre Diana Spencer en un trágico accidente de tráfico en París, dio su opinión sobre los mecanismos para afrontar la muerte de un ser querido.
“Te convences a ti mismo de que la persona que has perdido quiere o necesita que tú estés triste durante el mayor tiempo posible para demostrarle que se le echa de menos”, indicó Enrique.
“Pero entonces te das cuenta de que no, ellos deben querer que seas feliz”.
Difícil anuncio
En el vídeo divulgado por la citada organización, Scott, de Norfolk (Inglaterra), recordó el momento en que ella misma tuvo que contarle a su hijo, en 2009, que su esposo había sido asesinado en Afganistán, donde también sirvió el duque de Sussex.
“Le destrozó su mundo. Fue lo peor. ¿Cómo le cuentas esto a un niño de cinco años?”, preguntó Scott.
Enrique, embajador de la organización, con la que ha colaborado en eventos destinados a niños, admitió lo difícil que es hablar sobre los sentimientos de pérdida.
“Eso es lo más duro, especialmente para los niños, que es ‘no quiero hablar de ello porque me pondrá triste’. Pero una vez que te das cuenta de que si hablas de ello, y celebras su vida, entonces en realidad las cosas se vuelven fáciles”, añadió.
De acuerdo con Enrique, “si suprimes esto durante demasiado tiempo, no lo puedes suprimir para siempre, no es sostenible y te comerá por dentro”.
El duque vive actualmente en Estados Unidos con su esposa Meghan Markle y sus dos hijos pequeños, Archie y Lilibet, y mantiene una tensa relación con su padre, el monarca británico, en tratamiento para un cáncer no especificado, y con su hermano mayor Guillermo.
