Maestras normalistas de la “Rodolfo Menéndez de la Peña” en la misa del 50o. aniversario de su egreso
Maestras normalistas de la “Rodolfo Menéndez de la Peña” en la misa del 50o. aniversario de su egreso

Labor demandante que cambia vidas, la entrega en el servicio y el amor a trabajo deja huella y forja sendas; oficio, vocación o apostolado, el magisterio es la tarea que construye ciudadanos libres en el conocimiento y apegados a valores democráticos y humanas.

Ésas fueron las bases que hace 50 años movieron el espíritu de más de medio centenar de jóvenes que abrazaron la formación magisterial en la Escuela Normal Superior “Rodolfo Menéndez de la Peña”.

La generación 1970-1974 celebró la noche del pasado sábado medio siglo de haber egresado de la institución.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

La ocasión reunió a sus integrantes en un festejo especial que incluyó una misa en la iglesia de La Ascensión del Señor (Pensiones IV Etapa) oficiada por el padre párroco Baltazar Cervera Chuc y, posteriormente, un convivio en el salón de recepciones D’Ellegance, en el cual, en compañía de familiares y amigos, disfrutaron de un grato momento en el que las remembranzas y las anécdotas afloraron para regocijo de los ahí reunidos.

El grupo encargado de la organización del evento estuvo conformado por las maestras Marlene Cano Valle, Silvia Rosado Dzib y Blanca Estrada Mora, las cuales hablaron con el Diario sobre lo que ha significado tanto para hombres como para mujeres egresados de la Escuela Normal los últimos 50 años y el magisterio.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

Las maestras Estrada y Cano coinciden en que el amor por la carrera de maestra les llegó primero por cuestiones familiares; una madre, una tía, prima e incluso hermana o hermano tenían por vocación el magisterio, éste era algo muy cercano a todos ellos y no resultaba difícil enamorarse de esta labor. Rosado Dzib va más allá: originaria de Tlaxcala, desde muy joven encontró el sentido de su existencia en hacer algo en favor de las personas más necesitadas, de los niños más pobres de las comunidades que no tenían acceso a la educación.

El regalo del conocimiento y la virtud de la educación eran herramientas de superación para los pequeños y Rosado Dzib ella disfrutaba de compartir la información y promover valores.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

“Nos reunimos cada cinco años para celebrar nuestro paso por la Escuela Normal, siempre son ocasiones especiales, pero ésta se volvió en la más significativa por nuestras bodas de oro” aseguró Marlene Cano.

“Cada reunión es una oportunidad para reencontrarnos y recordar con alegría y emoción esta etapa de nuestra vida; algunos nos han dejado y otros, aun con sus limitaciones físicas, no han dejado pasar la oportunidad de asistir, eso es lo que nos da la fuerza para seguir celebrando todos juntos nuestra vocación”, agregó.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

Momentos alegres, el ambiente en la escuela, el equipo de fútbol femenil, los exámenes y mil aventuras más son tema de plática obligada en cada una de las mesas, en una noche en la que, además, hubo un pase de lista con todo y alumnos ya fallecidos, la entrega de reconocimientos y el canto al unísono del himno de la Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”.

Casi todos los maestros ya están retirados, jubilados o pensionados, y, si bien ya no dan clases al frente de un grupo, su legado perdura en sus comunidades y familias, siguen siendo maestras y maestros de “tiempo completo” para las nuevas generaciones que piden un consejo o una asesoría.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

Vocación y apostolado

“La educación de antaño era hermosa, era una vocación y hasta un apostolado, se tenía que tener madera de maestro y amor por la enseñanza para participar en el proceso educativo de la niñez”, declaró Blanca Estrada.

“Antes, el maestro era respetado por su labor, el trabajo de formar a los niños comenzaba en casa, en familia, con el respeto y los valores, éstos se reforzaban en la escuela y se enriquecían con la enseñanza y el conocimiento; familia y escuela compartían el deber de formar ciudadanos libres, respetuosos, con conocimiento y firmes en sus valores y convicciones, las fallas no se achacaban al maestro o a la familia, las fallas se tenían que atender y corregir por ambas partes”, agregó.

Aspectos de la misa de acción de gracias por los 50 años de la generación 1970-1974 de la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”

Las maestras lamentaron que la educación esté perdiendo esta dinámica, muchos hogares delegan en la escuela toda la educación de los hijos sin caer en la cuenta que lo que se aprende en casa es tan valioso como el conocimiento que se adquiere en la escuela.

“Había valores, no solo era educar y aprender, había que tener convicción e ideales, había respeto hacia el trabajo del maestro pero los papás estaban muy al pendiente del desempeño de sus hijos, hoy las cosas son muy diferentes”, lamentó Estrada Mora.

De un vistazo

Emblemas de sabiduría

Casi todos los maestros ya están retirados, jubilados o pensionados, y si bien ya no dan clases al frente de un grupo su legado perdura en sus comunidades y familias, siguen siendo maestras y maestros de “tiempo completo” para las nuevas generaciones que piden un consejo o una asesoría.

Desde casa

Integrantes de la generación lamentan que la educación esté perdiendo la dinámica de antaño, pues muchos hogares delegan en la escuela toda la educación de los hijos sin caer en la cuenta que lo que se aprende en casa es tan valioso como el conocimiento que se adquiere en la escuela.

Emanuel Rincón Becerra, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM). Es licenciado en Ciencias de la Comunicación con 32 años de trayectoria en periodismo; ingresó a Grupo Megamedia en 1994. Se especializa en turismo, arqueología, vida empresarial, historia, arte, cultura y fotografía.