LA PAZ (EFE).— Una “guerra” de crema chantillí enfrentó ayer a vendedoras de la ciudad de La Paz, en Bolivia, en un concurso de sabores en el que se realzó el postre que fue adoptado de Francia hace décadas.
En su segunda versión, el certamen gastronómico se desarrolló en la céntrica Plaza Camacho, donde más de 40 “caseritas”, o vendedoras, se distribuyeron en grupos de cuatro para competir en una primera fase.
“Es increíble cómo un postre ha generado tanta expectativa entre las caseras del mercado y la población paceña. Es algo a destacar”, dijo Rodney Miranda, subalcalde del centro de La Paz.
La crema chantillí es un postre que está hecho de leche evaporada, azúcar y limón, y su venta data de hace décadas y va de generación en generación en diferentes plazas, mercados y hasta en algunos cementerios de la ciudad que es sede del gobierno federal.
El concurso congregó a las vendedoras que se destacan en todos esos lugares para determinar quién hace la crema chantillí más cremosa y consistente de La Paz.
Con sus delantales blancos, algunas con protectores de cabello y guantes de látex se mostraban listas para comenzar a batir la leche.
Después de la cuenta regresiva y la orden de comenzar, las “caseritas” tomaron el batidor artesanal y desafiaron a la gravedad cuando se vio inflar la crema, a tal punto de que no se caía si se le daba la vuelta en el recipiente.
“Primero se hace crecer la leche, cuando se pone consistente hay que poner el azúcar y seguir batiendo y al final hay que ponerle el limón”, explicó Paola Choque, una joven que representó en el concurso a las vendedoras de la Plaza Murillo y es parte de la segunda generación de su familia en ese negocio.
La crema chantillí tiene sus orígenes en Francia, recordó el subalcalde Miranda, cuando en 1606 un chef hacía hervir leche y por equivocación hizo salpicar limón a la olla. Le leche se cortó y formó crema que después sería llamada “chantillí”.
“La crema chantillí ya la comían nuestros abuelos y bisabuelos, ha ido creciendo de generación en generación y en La Paz le hemos dados nuestro toque, nuestros propios sabores”, manifestó el funcionario paceño.
Las caseras tuvieron 10 minutos para terminar de preparar la crema en vasos, algunos con gelatinas y otros no. Pero ellas lo hicieron en menos tiempo, en las mesas se veían vasos repletos de crema chantillí y gelatina de colores, que después los jurados degustaron para decidir quiénes clasificaban a la siguiente fase.
Las ganadoras recibieron productos lácteos, dulces y otras golosinas.
Las cocineras señalaron que esperan que este certamen se realice cada año para valorar el postre que ya se considera el tradicional de la ciudad de La Paz.


