Aunque no hay una comunidad parroquial o capilla dedicada a la Virgen de Medjugorje en Yucatán, en la comunidad católica local hay devotos de esta advocación.
Se tiene el conocimiento de gente que viaja al santuario en Bosnia y Herzegovina y que en sus casas tiene alguna imagen de la Virgen.
Hace pocos días, el Vaticano se pronunció sobre esta devoción mariana, de la que dijo que no declararía la sobrenaturalidad de sus apariciones, pero no se opondría a que el santuario de Medjugorje siga funcionando porque considera que han salido buenos frutos de ahí.
El presbítero Jorge Martínez Ruz, vocero de la Arquidiócesis de Yucatán, expuso que varias personas han intervenido en ese proceso en el Vaticano y uno de ellos es el fraile Stefano Cecchin, presidente de la Pontificia Academia Mariana Internacional.
En agosto pasado tomó parte del Congreso Internacional “El pincel de Dios”, realizado en Mérida por el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos (ISEG) sobre la Virgen de Guadalupe.
“Lo que él señala es muy interesante, dice que no se debe utilizar a la Virgen María para intenciones particulares sino para aumentar la devoción a Jesucristo”.
“Lo conocimos de primera mano y este fraile dice que la devoción mariana debe llevar a Cristo y no distraernos de otras cosas”, añadió.
El vocero de la Arquidiócesis recordó que el Vaticano ya aprobó el santuario de Medjugorje.
“Eso no quiere decir que se haya aprobado todo lo que ahí sucede, sino que ya se aprobó como un lugar de culto público y, sobre todo, se aprueba que tiene el acompañamiento de la Iglesia; es decir, la Iglesia está presente, es un lugar autorizado para el culto; no se ha aprobado nada más”.
Para él era importante que se consiguiera la aprobación “porque es un lugar de peregrinación de miles de personas, era importante que la Iglesia estuviera presente oficialmente para que todos esos peregrinos supieran que tienen un acompañamiento y que todo lo que ahí sucede será analizado a partir de ahora de manera institucional, desde la Iglesia”.
“Mucha gente afirma ver a la Virgen o dice que recibe mensajes divinos”, continúa el sacerdote. “Tenemos que analizar todo esto para que podamos dar una validación, hay que analizar todo lo que sea sobrenatural”.
Pueblo mariano
El padre Jorge Martínez subrayó que “México es profundamente mariano, guadalupano y Yucatán no es la excepción, tenemos una muy arraigada y profunda devoción a la Virgen muy hermosa”.
Esta devoción se expresa en diversas advocaciones, por ejemplo, la Virgen de Guadalupe, la de Izamal, la Inmaculada Concepción, la de Fátima, la del Rosario, Nuestra Señora de Yucatán con la Medalla Milagrosa y muchas otras más. “Hay un profundo amor a la Virgen”, reiteró el vocero.
Consideró que la de Medjugorje no está tan difundida porque no se contaba aún con la aprobación del Vaticano, pero ahora ya es posible difundirla como una veneración oficial. “Se puede difundir con el acompañamiento de la Iglesia”.
En Yucatán, la devoción está dispersa porque no hay un lugar específico para ella (ni parroquia ni capilla).
La aprobación por el Vaticano, finalizó el presbítero, “abre puertas para una capilla para la veneración y eso dependerá de los devoción de las personas y el acompañamiento pastoral que pueda dar la Iglesia”.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
