Las Hermanitas Pech Bolio actúan con la Orquesta Infantil y Juvenil del Ayuntamiento de Mérida, bajo la dirección de la maestra Malú Farías
Las Hermanitas Pech Bolio actúan con la Orquesta Infantil y Juvenil del Ayuntamiento de Mérida, bajo la dirección de la maestra Malú Farías

“Formar parte de una orquesta tienen diversos beneficios en el desarrollo cognitivo, emocional, social y creativo de los niños y jóvenes”, manifestó la maestra María de Lourdes (Malú) Farías Echeverría, directora de la Orquesta Infantil y Juvenil del Ayuntamiento.

De acuerdo con la educadora musical, con más de 15 años de experiencia, los beneficios para los pequeños y los jóvenes son variados, incluyendo en el aspecto emocional, pues se desarrolla sentido de pertenencia.

Además, mejora la percepción de uno mismo y “con ello logran canalizar sus emociones para establecer mejores relaciones sociales con sus compañeros”.

La maestra Farías, en entrevista con el Diario, señaló que, paralelamente, formar parte de una agrupación musical genera confianza entre niños y jóvenes.

Ha observado que los pequeños ejecutantes no muestran pánico escénico, gracias a la disciplina y perseverancia en su trabajo.

“Hacer música estimula el cerebro, por lo que mejora su memoria, atención y su capacidad para resolver problemas”, aseguró.

La educadora, con especialidad en Neuroeducación, añadió que, de igual forma, la música fomenta habilidades artísticas que les serán de mucha utilidad a los niños y jóvenes en el aprendizaje diario y en su entorno social, como lo son la imaginación y la creatividad.

Respeto

“Somos seres diversos, buscamos que todos y todas sean parte de la música, y respetar las diferentes formas de aprender y ser, evitar las etiquetas y limitarlos; en la diversidad existe riqueza”, afirmó la directora.

Con base en esta perspectiva los niños desarrollan valores como la paciencia y la compasión, y se apoyan mutuamente para lograr sus objetivos en la orquesta.

Para la docente y directora de la Orquesta Infantil y Juvenil del Ayuntamiento de Mérida, algo le queda claro al momento de hacer música con la agrupación: “Todos los niños pueden brillar”.

Este concepto, explicó la entrevistada, lo lleva a la práctica hasta tal punto que no está interesada en que surja competitividad entre los pequeños músicos.

Esta manera de trabajar ha sido positiva, subrayó la directora, ya que se evitan rivalidades que podrían causar conflictos entre integrantes de la agrupación.— ALESSANDRA CARRILLO AMARO

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