COPENHAGUE (EFE).— Los galardonados con el Nobel de Química 2024, David Baker, Demis Hassabis y John M. Jumper, son autores de dos descubrimientos separados, pero a la vez perfectamente complementarios que han permitido arrojar luz sobre los secretos de las estructuras de proteínas.

Compaginando la bioquímica y los avances que hace posible la inteligencia artificial (IA), el trío se ha dedicado a investigar el potencial de las estructuras tridimensionales de las proteínas, formadas por secuencias de aminoácidos.

Baker nació en 1962 en Seattle, ciudad en la que actualmente ejerce como profesor de Bioquímica en la Universidad de Washington, donde dirige además el Instituto de Diseño de Proteínas. Posee un Doctorado en Bioquímica por la Universidad de California y otro en Biología por la Universidad de Harward y a lo largo de su carrera ha publicado más de 600 investigaciones y registrado 100 patentes. Tras conseguir diseñar por primera vez una proteína distinta de todas las existentes en 2003, el equipo de Baker logró producir otras muchas creaciones originales con diversas aplicaciones prácticas en ámbitos como la inmunización, los nanomateriales y los sensores.

Para ello han desempeñado un papel central los programas informáticos Rosetta@home y Foldit desarrollados por su laboratorio, además de RoseTTAFold, con el que se puede diseñar desde cero proteínas que no se encuentran en la naturaleza.

Baker ha sido galardonado con el Premio Internacional de Biofísica Raymond y Beverly Sackler en 2008 y el Premio Breakthrough en Ciencias de la Vida en 2021.

El año pasado recibió, junto con Hassabis y Jumper, el Premio BBVA Fronteras del Conocimiento en Biología y Biomedicina.

En esa ocasión, en una entrevista declaró que el diseño de proteínas desde cero se veía antes “como una locura” pero ahora ha hecho realidad múltiples avances prácticos, en particular en el ámbito médico, aunque reconoció la necesidad de implantar salvaguardas.

Hassabis nació en 1976 en Londres y destacó desde muy joven con sus aptitudes. A los cuatro años empezó a jugar al ajedrez y se convirtió en maestro a los 13 años, y completó la preparatoria con dos años de antelación.

En 2009 obtuvo el Doctorado en Ciencia Cognitiva por el University College de Londres (UCL), tras lo cual siguió investigando en materia de inteligencia artificial en instituciones como el MIT y Harvard.

Compaginó sus estudios con la programación de videojuegos y la fundación de la empresa de este sector Elixir Studios.

En 2010 fue uno de los fundadores del laboratorio de investigación en inteligencia artificial DeepMind, que compró Google en 2014 y de la que ejerce ahora como consejero delegado.

John M. Jumper nació en 1985 en Little Rock, Arkansas, y estudió Ciencias en la Universidad Vanderbilt.

Comenzó un Doctorado en Física Teórica en la Universidad de Cambridge pero lo abandonó para dedicarse a la simulación informática de proteínas en una empresa privada de investigación.

Finalmente, obtuvo el Doctorado en Química Teórica por la Universidad de Chicago en 2017 y más tarde se incorporó al laboratorio de investigación Google DeepMind en Londres como investigador.

El modelo de IA desarrollado por Hassabis y Jumper, AlphaFold2, ha permitido calcular la estructura de todas las proteínas humanas y predecir la estructura de prácticamente todos los 200 millones de tipos de proteínas existentes.

De un vistazo

El impacto de su trabajo

“Generar proteínas nuevas con propiedades distintas ha sido un grandísimo avance en campos como el de las vacunas, encimas y anticuerpos”, asegura el biólogo Gonzalo Jiménez-Osés.

Una gran avance

Para expertos, los estudios de los nuevos Nobeles han sido fundamentales para la ciencia.

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