La precisión, delicadeza y cuidado con la que Yosvany Martínez realiza sus obras saltan a la vista de inmediato, y ya sea en una explosión de color o en blanco y negro hace de cada pieza un trabajo pulcro, que permite al espectador disfrutar de sus líneas y trazos, ya sea en la recreación de un emblemático edificio de La Habana, en una pieza de elementos marinos o en un patrón que más adelante se convertirá en textil.

Así lo deja ver en la exposición “Habana 500. Exploraciones visuales”, que presenta en el centro cultural y galería Le Cirque, como parte de la Séptima Jornada de la Cultura Cubana.

En Le Cirque el artista cubano presenta 36 obras, divididas en tres partes. La primera hace alusión a los 500 años de la fundación de la capital cubana, con una serie de linografías en blanco y negro en las que se pueden ver edificios icónicos de esa ciudad, como el Capitolio, la Plaza de la Catedral, el Palacio Presidencial-Museo de la Revolución, el Faro de la Fortaleza de los Tres Reyes del Morro y la Catedral de San Cristóbal.

Se observa una técnica que permite apreciar los paisajes habaneros con una serie de trazos que en claroscuros le dan un aire de nostalgia a cada espacio.

La segunda parte de la exposición es, por el contrario, llena de colorido, un juego de tonalidades que remite a diferentes elementos naturales y marinos.

Con excepción de una obra que fue elaborada con técnica de serigrafía, las demás son linografías sobre papel.

A Yosvany Martínez le gusta explorar con los materiales y las técnicas, por lo que hay una serie de obras de linografía con acuarela, es decir realiza la pieza con la técnica de la linografía y luego las interviene con acuarela, para hacer de estas obras únicas.

Es en esas piezas en las que hace uso de una fibra que se conoce como espartillo macho, una planta de la familia de las gramíneas. Su aspecto es como el de un palillo, muy delgado, pero largo, con el que da forma a las figuras humanas y demás elementos en los cuadros.

El trabajo debe ser preciso y hay que tener mucha paciencia para poder ir formando, mediante cortes frecuentes de la fibra, la figura que se busca.

Según el tamaño de la pieza esto puede llevarle un mes o tres de labor diaria.

El uso de esta fibra que colorea para hacerla parte de sus cuadros abrió un nuevo panorama en su quehacer artístico, ya que en ocasiones simula la fibra con el pincel. Es prácticamente imperceptible el uso de la fibra.

Las sorpresas no se detienen con Yosvani, pues en una tercera parte de la muestra exponen textiles y prendas femeninas creadas con patrones realizados por artistas cubanos.

Detalla que en 1983 comenzó este proyecto a cargo de pintores contemporáneos y la textilera Desembarco de Granma de Santa Clara y actualmente se lleva al cabo por medio del Fondo de Bienes Culturales.

Durante algunos años la actividad estuvo suspendida y finalmente se retomó en 20202. Consiste en que cada pintor hace un diseño o estampado, cada uno con su propia técnica, y entrega la obra original; la textilera se encarga de imprimir este patrón o diseño en las telas, con las que se crean prendas para desfiles de moda.

Yosvani trajo una muestra de ese trabajo para evidenciar cómo una obra artística toma una dimensión diferente sobre la tela y al convertirse en una prenda de vestir.

La exposición estará instalada dos meses en Le Cirque, y puede visitarse en horario de 9 a 18 horas, de lunes a viernes.— IRIS MARGARITA CEBALLOS ALVARADO

De un vistazo

Debut en México

Es la primera vez que Yosvani Martínez presenta una muestra en México. Ha hecho exposiciones en Rusia, China, Estados Unidos, Colombia y, por supuesto, su natal Cuba. También ha realizado exhibiciones para la ONU y ganó el Premio Mundial de la Alimentación de la FAO 2024-2025, que emitió una convocatoria para hacer un calendario con obras originales.

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