El fagot cautivó a Miguel Galván desde que era adolescente.
El integrante de la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) tiene 42 años de edad y tocando el fagot 26 o 27, más de la mitad de su vida.
Miguel Galván tocará por primera vez con la OSY, de la que forma parte hace cerca de18 años, el Concierto para Fagot, cuerdas y continuo, de Antonio Vivaldi, hoy, a las 8 de la noche, y el domingo, a las 12 del día, en el Palacio de la Música, en el tercer programa de Conciertos de la Temporada Octubre-Diciembre 2024.
Miguel Galván estudió en el Conservatorio de la Universidad Veracruzana con Jerzy Lemiszka, quien se jubiló y le dejó su fagot.
“Es un instrumento que para mí tiene cierto aprecio porque pues con él Jerzy tocó muchas horas, que yo vi. Ahora tengo el gusto, el placer de tocarlo y es un instrumento que funciona muy bien en orquesta”.
Recordó que empezó tocando la flauta de pico, porque iba a clases a la Casa de la Cultura, en Córdoba, y una vez el director, que era pianista, estaba tocando una obra de Vivaldi y él le dijo que la podía tocar, pero no le creyó, “y saco una flauta y empezamos a tocar, entonces comenzó una relación de dar recitales en la Casa de la Cultura a flauta y piano”.
“Yo no había estudiado nada de música, él fue mi primer maestro, y una ocasión vinieron los Jóvenes niños de Austria y uno de ellos tocaba el fagot, que yo desconocía, y dije ‘wow’, qué instrumento tan maravilloso porque puedes tocar el bajo, puedes acompañar, pero también puedes tocar de solista. Yo tenía 13, 14 años”.
Recordó que viajó a la Universidad Nacional Autónoma de México para estudiar y le tocó vivir la huelga que duró años, pero esos días escuchó a la Sinfónica Juvenil de Boston y la sección de fagotes tenía unos solos muy importantes. Yo dije ‘wow’. Nunca había visto una orquesta sinfónica”.
“Era una orquesta gigante como de 100, 120 músicos, y quedé impresionado. Dije ‘yo quiero ser músico de una Sinfónica y tocar el fagot”.
Instrumento difícil
“Este instrumento me ha ayudado a ser muy paciente, es muy laborioso, no solamente necesitamos tiempo para tocar, para estudiar, para repasar, necesitamos tiempo para hacer las cañas (el fagot usa lengüeta doble que tiene dos trozos de caña unidos entre sí y vibran uno contra el otro, cuando se sopla, para crear un sonido), que es un trabajo muy artesanal, un trabajo donde uno tiene que investigar, hay que tener un laboratorio en casa, todo el set de herramientas, hay que investigar con otros fagotistas porque esto cambia mucho dependiendo del clima, de la edad del ejecutante y del instrumento, porque evidentemente cuando eres más joven tienes más aliento, más fuerza que cuando tienes 60, 70 años, y no es lo mismo tocar a 5,000 metros a nivel del mar como en la Ciudad de México o con el calor de aquí de 40 grados, es muy complicado tocar en Mérida porque lo que está en contra de los instrumentos es el calor, la humedad que produce”.
“En el fagot la caña se puede mover tantito, porque es madera y metal, con la humedad se dilata y cambia milimétricamente un poquito y ya se movió otra llave, hay que desarmarlo, ajustarlo, acomodar cosas…”
“No sé cómo es en otros instrumentos, pero el fagot no es un instrumento que puedes abrir el estuche y sacarlo y tocar, hay que protegerlo, es muy noble, realmente, es un instrumento donde yo he tenido la oportunidad de hacer muchas cosas de conocer a mucha gente fantástica y es de los instrumentos que se tocan poco”.
En cuando a las bondades del instrumento es que se puede tocar arriba, en medio y abajo, equiparable al violonchelo, de hecho tiene el mismo registro.
Sobre el concierto que tocará de Antonio Vivaldi, dijo que su autor era un genio.
“La grandeza de Vivaldi es que tuvo la visión de crear para los instrumentos de la época piezas que nos sirven como fundamento técnico para tocar la música que viene muchos siglos después. Tú puedes tocar un concierto de Vivaldi, son 39, hay uno que apenas apareció que está incompleto que es para fagot, pero tú puedes tocar un concierto de Vivaldi por ejemplo este concierto que es en re menor y te puede servir para una sinfonía de Mozart, una de Hayden, de Beethoven. Tiene una relación tremenda con todo lo que hace Vivaldi, entonces este concierto es muy pedagógico”.
A su vez el maestro José Areán, director de la OSY, dijo que el tercer programa de la temporada octubre-diciembre es verdaderamente hermoso.
“Empezamos con Ottorrino Respigui, con las Danzas antiguas. Recordemos que fue un compositor italiano de fines del siglo XIX que lo que hace es recuperar la parte sinfónica de la composición, porque todo el siglo XIX se hizo ópera, sobre todo en Italia. Tenemos a dos autores, a Rossini y Verdi, pero él recupera la parte sinfónica, él estudió en Rusia. Es un compositor con una enorme paleta de colores orquestales que son maravillosos y estas danzas antiguas son un mirar hacia atrás de la Italia incluso del Renacimiento”. “Después tenemos un concierto de los 39 que escribió Vivaldi para fagot. Este instrumento, que a lo mejor no lo notamos mucho durante los conciertos que están en medio de las maderas , tiene estos tubos de madera rojiza muy bellos y que a mí siempre me llamó desde muy pequeño la atención. Visualmente tiene muchas llaves que son las que digamos cubren una serie de orificios que permiten cambiar las diferentes notas, y de hecho tiene otra característica particular, tiene una boquilla larga que va hacia el instrumento”. “Después de la pausa vamos a tocar ‘El caballero de la Rosa’, que es una suite sobre la música que se hizo para esa ópera de Richard Strauss, un hombre que también ve al pasado pero es un modernista también”. “En particular ‘El Caballero de la Rosa’ es una especie de homenaje a las ‘Bodas de Fígaro de Mozart’ y que transcurre en el siglo XVIII, también es una mirada moderna para esa época, hacia atrás, y sin tener cantantes. Lo que hace estas melodías maravillosas es que se pueden escuchar en las salas de concierto y no solamente en un teatro de ópera”. “Strauss es complejo, tiene muchas notas, tiene mucha participación de los cuernos de las trompetas. Tiene solos increíbles y sí son obras que a pesar de no tener una duración muy larga tienen mucha complejidad y sobre todo es una especie de mezcla de todas las partes de una ópera. Tiene este maravilloso vals que se toca de una manera muy especial en estilo vienés, en donde realmente tiene un gran encanto, una gran calidez para el público y que seguramente lo van a apreciar, así como las partes líricas más suaves que representan estos sentimientos amorosos de los personajes”.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
De un vistazo
Programa
El programa incluye la Suite No. 1 Antiguos Aires y Danzas de Ottorino Respighi y la suite “El Caballero de la rosa” de Strauss, además del Concierto para fagot de Vivaldi.
Recuerdo
Miguel Galván dijo que el concierto para fagot es difícil pero que le daba mucha alegría tocarlo porque fue el primer concierto que escuchó en clase cuando tenía 13 o 14 años.
Con orquesta
Será la primera vez que Galván tocará esta pieza con orquesta, ya antes lo había hecho en otros formatos, como piano.
Buena elección
Este concierto en re menor es uno de los menos tocados y es un placer que lo haya escogido el maestro Galván, dijo el maestro José Areán, director de la OSY.
