En noviembre de 1994 surgió en Mérida una iniciativa que cambiaría el panorama cultural de Yucatán: el Patronato Pro Historia Peninsular, ProHispen. Este centro cultural surgió con la misión de rescatar, preservar y difundir el patrimonio histórico y cultural de la región.
Hoy, al celebrar tres décadas de existencia, no solo ha alcanzado su propósito inicial, sino que también se ha consolidado como referente cultural y académico.
Desde su creación, ProHispen aportó un archivo histórico que actualmente alberga nueve acervos documentales y bibliográficos, así como una biblioteca con más de 2,100 títulos disponibles para investigadores y público en general.
A lo largo de estos años, programas como Valores Yucatanenses, iniciado en 1999, han reconocido a figuras clave de la región, en este caso con la develación de 58 placas conmemorativas en diversas comunidades.
También destaca Empresas con Tradición, que desde 2001 ha distinguido a 23 negocios familiares con más de un siglo de historia.
Estos proyectos son solo ejemplos del compromiso de ProHispen por conectar el pasado con el presente, celebrando a las personas y empresas que han moldeado la vida de la Península.
En el ámbito literario y artístico, ProHispen ha aportado iniciativas como el Premio de Poesía Peninsular “José Díaz Bolio”, que desde 2001 ha reconocido trabajos de la lírica regional, y Nuevos Valores de la Música en Concierto, que ha facilitado 79 presentaciones en colaboración con la Universidad de Artes de Yucatán.
Asimismo, cuenta con el programa ¡Celebremos su Legado!, que ha rendido homenaje desde 2017 a seis figuras destacadas.
Desde 2018, bajo la dirección del maestro Efraín G. Medina Alcocer, ProHispen ha intensificado su labor mediante la realización de 75 cursos sobre historia, arte, cultura y literatura.
Medina Alcocer describe estos esfuerzos como un acto de amor hacia la comunidad y su patrimonio: “Preservar el pasado no solo es custodiar documentos y objetos, sino también transmitir su significado y su valor a quienes viven el presente”.
Sin embargo, alcanzar estos logros no ha sido fácil. Como asociación civil privada, este centro depende de los donativos de quienes creen en la cultura como un pilar del desarrollo social.
“Enfrentamos desafíos económicos constantemente, ya que no tenemos un presupuesto fijo como las instituciones públicas. A pesar de ello, hemos aprendido a trabajar con lo que tenemos, buscando siempre formas creativas de mantener nuestras actividades vivas”, explica el director.
Además de los retos económicos, ProHispen ha tenido que adaptarse a los cambios tecnológicos y sociales de las últimas décadas. Desde los anuncios impresos en periódicos hasta las campañas en redes sociales, la asociación ha explorado diferentes estrategias para captar la atención de un público cada vez más disperso.
“Hoy competimos no solo con otras actividades culturales, sino también con el universo digital: redes sociales, streaming, plataformas de entretenimiento. Por eso nos esforzamos por innovar y mantener nuestro contenido relevante para las nuevas generaciones”, agrega el director.
Equidad de género
Uno de los aspectos más destacados de ProHispen ha sido su esfuerzo por reconocer la equidad de género en sus programas. Si bien al inicio solamente una de las primeras 25 placas de Valores Yucatanenses fue dedicada a una mujer, este número ha crecido gradualmente.
De las últimas ocho placas develadas, cinco han sido en honor a mujeres. Además, desde 2022 este recinto ha efectuado ciclos de conferencias dedicados a mujeres en la Historia, con los que ha llegado a acumular cinco ediciones hasta ahora.
ProHispen tiene planes muy ambiciosos, como llevar programas como Valores Yucatanenses y sus cursos fuera de Mérida: a Tizimín y Progreso, así como a otros estados, como Campeche.
“Queremos que nuestro impacto trascienda los límites de la ciudad y llegue a toda la Península. Esto implica no solo más recursos, sino también una colaboración cercana con ayuntamientos y comunidades locales”, señala Medina Alcocer.
La directora fundadora de ProHispen, Margarita Díaz Rubio, quien considera a la institución como su “quinto hijo”, inspira al equipo con su visión. Su trabajo, junto con el esfuerzo de otras figuras fundadoras, entre ellas Joan Andrews, Michel Antochiw, Fernando Palma Cámara y Alfredo Aguilar y Aguilar, cimentó un proyecto que continúa creciendo con resiliencia y entusiasmo. Para quienes forman parte de ProHispen, el trabajo no es solo una labor cultural, sino una misión personal. “Éste es un proyecto que todos aquí amamos profundamente. Nos ponemos la camiseta porque sabemos que lo que hacemos importa, que tiene un impacto real en nuestra comunidad y en la preservación de nuestra historia”, concluye Medina Alcocer.— Darinka Ruiz Morimoto
De un vistazo
Punto de encuentro
Más allá de sus colecciones, ProHispen ha sido un punto de encuentro para personas interesadas en el patrimonio cultural de la Península. Ya sea por interés académico o personal, quienes lo visitan descubren un lugar lleno de historias que dan testimonio de la identidad yucateca.
Eventos
Durante estas tres décadas, la asociación ha realizado cerca de cuarenta presentaciones de libros, conferencias, mesas redondas, conciertos de música clásica y regional y exposiciones pictóricas.
Ubicación
El Centro Cultural ProHispen está en la colonia México.




