María Rosa Becil Dájer, viuda de Jorge Auais Dogre, anteayer
María Rosa Becil Dájer, viuda de Jorge Auais Dogre, anteayer

Jorge Auais Dogre volvió a reunir a muchos de sus amigos y familiares en el día de su cumpleaños, en el que se presentó el libro “¡A celebrar la vida… en sus manos! Testimonios sobre Jorge Auais Dogre”, anteanoche, en el salón Beirut del Club Libanés, al que pertenecía.

La presentación de la obra sobre Auais Dogre, fallecido el 2 de noviembre de 2023, congregó a numerosas personas e incluyó la proyección de imágenes de su vida.

Jorge Nechar Jacobo, presidente del Club Libanés, dio la bienvenida al público.

María Rosa Becil Dájer, viuda de Jorge Auais, encabezó el evento. Explicó que el libro era una recopilación de pensamientos de distintas personas sobre su esposo.

Recordó que su hermano Habib, cuando vio la reacción de la gente ante el deceso de Auais Dogre durante el velorio y en Facebook, tuvo la idea de esta obra.

“Todo el mundo compartía que había sentido con él la alegría de vivir y saber que va a estar con el Señor”, dijo su viuda antes de la presentación.

“En este libro la gente podrá conocer a Jorge, quien falleció de cáncer, y cómo se puede vivir de manera diferente ante el miedo, con la fe, confiados en Dios en que hay algo más”.

“Hicimos una convocatoria para todo el que quisiera escribir alguna anécdota que tuviera con Jorge y lo que significa en su vida”.

Aseguró que fue impresionante la respuesta. La obra incluye 140 anécdotas de más de un centenar de personas.

“Hay una que me encanta. En un parque entraron a una ‘Casa del Terror’ y todos estaban aterrorizados, en fila, tomados por la espalda con las manos. Jorge estaba adelante y no podía agarrar la espalda de nadie. Cuando vieron la foto de aquel momento Jorge estaba agarrado de su chamarra, porque no había nadie. Fue uno de esos momentos chuscos”.

Compartió que también le impresionó una joven de Ensenada que se curó de cáncer y recayó. Había seguido un tratamiento, pero no estaba funcionando y ya no sabía qué hacer; entonces entró a YouTube y encontró una entrevista que le hicieron a Jorge y supo que rezaban el rosario por él todos los días desde que enfermó.

En el Diario

“Ella estaba tratando de encontrar el link y no pudo, hasta que entró a la página de Diario de Yucatán (ahí encontró el enlace) y empezó a rezar el rosario con nosotros. Como Jorge se llevaba con todo mundo, pensé que era una persona que él conocía, pero cuando convocamos a las anécdotas y recibimos la suya nos dimos cuenta de lo que estaba pasando”.

“Empezamos a interactuar con ella y es muy impresionante cómo una onda puede volverse una ola muy grande. ¡Eso me impresionó mucho!”.

Otra anécdota que le llamó la atención es la de una joven que conoció a Jorge en un avión. Uno o dos meses antes de fallecer, su esposo viajó con su hijo Mauricio y se encontró en el avión con esta joven, que resultó ser amiga de otra que él conocía. “Todo lo que cuenta ella es que le contó su vida en dos horas y es como si lo estuviera oyendo a él”.

“Este libro es más que nada para que la gente se dé cuenta de que podemos afrontar las adversidades de manera diferente. Jorge nunca se quejó, nunca tuvo dolor durante su tratamiento, fue una bendición, y yo creo, y él también creía, que tantas oraciones tal vez no hicieron el milagro de que se recuperara físicamente, pero el milagro fue que no le afectó la quimioterapia, que siempre estaba alegre, y después de la quimioterapia le ponían un infusor. Y con éste se fue a bañarse al mar o se iba al centro de México a comprar”.

“Jorge siempre tuvo buen humor, no decayeron sus ganas de decir: ‘Miren, se puede, vamos, vamos, vamos’ y acompañar a la gente”.

“Fuimos a ver a varias personas que estaban pasando por lo mismo, que no conocíamos, fue un camino precioso. Y eso es de lo que queremos que la gente se dé cuenta, que la enfermedad o el cáncer no son sinónimos de muerte. Es sinónimo de ver ‘OK, tengo esta enfermedad, ¿qué puedo hacer con ella? No me voy a quedar ahí acostado nada más y si son mis últimos momentos, pues a lanzar toda la carne al asador’. Y eso es lo que queremos, tener mucha fe y confianza en Dios”.

Jorge Auais Dogre nació el 26 de noviembre de 1967, por eso se hizo la presentación del libro este día.

“Él amaba sus cumpleaños, invitaba a todo mundo, le gustaban los amigos y siempre estaba bien acompañado. Disfrutaba mucho celebrar su vida”.

“Esta frase de ‘a celebrar la vida’ es porque él cada vez que alguien cumplía años se la decía, y ‘en sus manos’ porque a partir del cáncer él decía: ‘Estoy en Sus manos, Él (Dios) es quien decide y yo solo camino y Él dirá’”.

María Rosa Becil Dájer contrajo nupcias con Jorge Auais Dogre el 25 de octubre de 1997 y tuvieron tres hijos: Jorge, Mauricio y María.

El libro tiene 320 páginas y cuesta 400 pesos. Lo que se recaude con su venta será para el grupo apostólico Valores, Humanos y Cristianos, en el cual Jorge Auais estuvo involucrado.

La obra incluye fotografías y se consigue en el Club Libanés. En la presentación de la obra también participaron Alejandra Martínez Septién, hermana de Susana, autora de la portada, y Jackie Romero Abraham.— Claudia Sierra Medina

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