Dos obras accesibles al escucha, con melodías hermosas, alegres y disfrutables, son las que dirigirá el maestro Jesús Medina como battuta huésped de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y quien destaca el profesionalismo y calidad de la agrupación musical yucateca, a la cual ha dirigido en varias ocasiones en la capital del Estado.
A lo largo de la historia de la OSY, el director de orquesta mexicano ha dirigido a la Sinfónica de Yucatán una decena de ocasiones, han sido tantas que no está muy seguro del número, pero lo que sí sabe bien es que la agrupación ha evolucionado a lo largo de los años y sus músicos tienen calidad.
Durante una entrevista con el Diario, Jesús Medina brinda una visión profunda y personal de dos obras maestras del repertorio sinfónico: la Sinfonía número 36 de Wolfgang Amadeus Mozart y la número 8 de Antonin Dvorák, que la OSY interpretará mañana viernes y el domingo en los conciertos programados a las 8 de la noche y 12 del día, respectivamente.
Sobre la pieza de Mozart, Medina destaca que tiene una orquestación pequeña, como varias de las que creó el compositor austríaco, pero tiene un color muy peculiar y especial.
El director explica que mucha de la música de cámara de esas épocas se componía de esa manera.
Detalla que conducir una obra con esta particularidad presenta algunas diferencias respecto a dirigir a una en la que intervenga la orquesta completa, ya que la agrupación en conjunto tiene una paleta de colores, sonidos y combinaciones de instrumentos que dan ciertos timbres que buscan los compositores; en este caso, aunque no haya flautas o clarinetes, no significa que esto no sea posible, sino que la genialidad de Mozart permite que la música suene como si toda la orquesta estuviera presente.
Siempre es difícil
Respecto a si es o no difícil interpretar esta sinfonía de Mozart, Jesús Medina reconoce que este compositor siempre es difícil, porque es tan transparente que cualquier error se escucha claramente y por ello necesitan tener una mayor atención y preparación en cada nota y matiz de la pieza.
En cuanto a la Sinfonía número 8 de Dvorák, indica que le gusta mucho y quizá la ha dirigido tantas veces como la “Del Nuevo Mundo” del mismo autor, y que cuando era estudiante la tocó “hasta el cansancio” al punto de no querer hacerlo más.
Esto hizo que volteara los ojos a otras sinfonías del compositor, como la número 8, que ha dirigido ya muchas veces a lo largo de sus 30 años de trayectoria.
Resalta que, al igual que la pieza de Mozart, la obra de Dvorák es muy noble, desde la tonalidad en Sol mayor que es cómoda, y adicionalmente es muy accesible, con melodías hermosas y un carácter alegre y festivo.
El primer movimiento extenso comienza con un solo de chelos “fantástico, partes rítmicas y vibrantes”; el segundo movimiento es más expresivo, de un carácter diferente al inicial; el scherzo denota una música viva, alegre, con colores, y el cuarto movimiento destaca porque es el que comienza con una fanfarria de trompetas, algo que no se espera.
Manifiesta que es una obra alegre, accesible al público y muy disfrutable.
Profesionalismo
Al opinar sobre la OSY, el director de orquesta regiomontano asegura que se nota el profesionalismo de sus músicos, pues cuando se les hace una indicación durante un ensayo no se les olvida al día siguiente.
Para él es claro que la orquesta yucateca sigue creciendo y mejorando, con una base de músicos que tienen ya muchos años en la agrupación y otros nuevos, al jubilarse o cambiar de residencia algunos integrantes.
El maestro Medina se refiere a la acústica de las salas de conciertos al afirmar que, aunque considera que la del Palacio de la Música es buena, si la agrupación regresa al Teatro José Peón Contreras una de las cosas que harán falta es una concha acústica adecuada, ya que la que se tenía era útil para coro, no orquesta.
Afirma que eso puede hacer una gran diferencia en la apreciación de la música.
Sabe que una concha acústica para una orquesta es costosa, de unos cinco millones o seis millones de pesos, ya que se hace a medida, pero espera que algún benefactor la done a la OSY.
Por lo pronto, el director invita a asistir a estos dos conciertos, y deleitarse con Mozart y Dvorák.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
De un vistazo
Titulito
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam Aquitani, tertiam qui ipsorum lingua Celtae, nostra Galli appellantur.
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