“Esto es lo que yo quiero hacer”, fue lo que pensó Socorro Loeza cuando se encontró con varios grupos que hacían teatro en lengua maya durante un festival que se realizó en su natal Tecoh. Así comenzó la historia que la ha llevado a honrar la cultura del pueblo originario y sus tradiciones a través del teatro, lo que la hizo merecedora de una de las máximas preseas que otorga el Estado: la Medalla Yucatán.

Como se dio a conocer, la actriz, dramaturga y directora de teatro recibió el 20 de noviembre pasado la citada presea de manos del gobernador Joaquín Díaz Mena, en Palacio de Gobierno.

La espinita del teatro ya estaba en el corazón de Socorro Loeza a principios de la década de 1990, cuando vio por primera vez la obra musical “El hombre de La Mancha”, en la Casa de la Cultura de su municipio.

Recuerda que tenía 19 años de edad y quedó asombrada de ver ese espectáculo en el que había música, bailes, escenografía e iluminación.

A esa función acudió con su papá, Miguel Loeza, lo que dio pie a que él le contara del grupo Cuadro Artístico Pierrot de Tecoh, que se creó en 1930 y con el que él había participado dos o tres veces en escenificaciones.

Ella ya había tenido algunas experiencias de teatro como parte de las actividades de la iglesia de Cristo Rey, en la que presentaban pastorelas, pero no fue sino en 1993, cuando se abrió un taller de teatro en el municipio que estaba a cargo de Ariel Méndez, que Socorro Loeza comenzó su formación teatral.

Narra que el maestro les enseñó técnicas de la voz y del cuerpo y cómo crear un personaje, y con él montaron la obra “¿Quién anda ahí?”, original de Emilio Carballido.

A raíz de esto comenzó a participar también en las puestas en escena que un artista de la comunidad, Kermith Garrido, realizaba dos veces al año: para el aniversario de la Casa de la Cultura del municipio, que se cumple el 29 de mayo, y en octubre, en el programa de funciones del grupo Pierrot.

Se iniciaba el siglo XXI cuando Loeza conoció a Xhail Espadas y a Juan de la Rosa, quienes la animaron a que entrara a estudiar a la recién fundada Escuela Superior de Artes de Yucatán (hoy Universidad), pero ella, a sus treinta y tantos años, ya se sentía mayor para eso.

Sin embargo, lo que finalmente le decidió a ingresar fue recordar el deseo que sintió años atrás, cuando en 1996 participó con “Ko’ox mool chi (Vamos a recoger nance)” de Kermith Garrido en un festival que reunió a grupos de Tabasco, Quintana Roo, Campeche y Yucatán, todos con propuestas en maya.

Fue ahí cuando tuvo la revelación de lo que quería hacer: teatro en lengua maya.

A estudiar

En 2004 Socorro Loeza se inscribió a la entonces ESAY para estudiar dirección de teatro, al mismo tiempo que dirigía el taller de la disciplina en Tecoh, que le invitaron a presidir después del deceso del maestro Ariel.

Comparte que en sus inicios formales en el teatro no hablaba la lengua maya y fue justamente en 1996, cuando participó en la obra con Kermith Garrido, que decidió aprenderla.

Ya entendía la lengua, pero no sabía expresarse en ésta. Le llevó cinco años poder hablarla y cinco más para que fuera capaz de tener una comunicación fluida.

Rememora que en 2016 participó en la obra “Ma’tin na’atikech (No te entiendo)”, con la que obtuvo la beca “Artes en todas partes” y en la que compartió escenario con su papá. Cuando uno de los actores mayores de edad no pudo seguir en el proyecto invitaron a su padre a hacer el papel vacante para cumplir el compromiso de presentaciones que tenían en seis estados de la República y en Cuba.

Socorro Loeza se puso otras metas enfrente y decidió comenzar a escribir en lengua maya, para lo cual recibió apoyo de sus amigos mayahablantes, que le ayudaron a corregir los textos. Creó obras bilingües y al profundizar en su aprendizaje de la lengua escrita se inclinó por crear historias solo en maya.

Sistema de Creadores

En 2022 fue incluida en el Sistema Nacional de Creadores y con ese beneficio escribió dos obras: la infantil “Juan y el conejo” y otra para público en general, titulada “Mujer de ceiba”. Ambas deberán recibir la aprobación en los siguientes meses a fin de que la dramaturga pueda llevarlas a escena en 2025.

Destaca que hacer teatro en lengua maya es algo muy bonito, pues se da cuenta de cómo las personas mayahablantes disfrutan de una manera diferente cada una de las presentaciones.

Señala que cuando las obras son en español el público que habla maya las aprecia, pues son muchos los bilingües; pero cuando hace teatro en maya nota en la mirada de los espectadores algo diferente, un acercamiento por medio de la lengua. Ésa es para ella la gran diferencia de hacer teatro en lengua indígena: una empatía que se percibe.

El teatro en lengua maya le da oportunidad de contar cosas que tienen que ver con la comunidad, como sucedió con “Tomojchi (Presagio)”, sobre un suceso que tuvo lugar en Tecoh: se apareció un venado en el centro del pueblo, lo que, de acuerdo con las tradiciones indígenas, significa que algo malo va a pasar.

La directora de teatro forma parte del colectivo “Péekbal Mayé”, una agrupación peninsular que se enfoca en promover el uso de la lengua indígena en los distintos ámbitos de la vida.

Proyectos

Entre sus proyectos, además de montar las dos obras ya citadas, Socorro Loeza planea volver a presentar la obra “Sujuy Já (Agua sagrada)”, totalmente en maya, con dos funciones en Mérida el 10 y 11 de enero, en espacios aún por definir.

En relación con la Medalla Yucatán que le otorgó el gobierno estatal por su trayectoria artística, Loeza aclara que es un reconocimiento no solo para ella, sino para todos los que le han ayudado en su camino.

Confiesa que espera que su voz sea más escuchada y le permitan hacer lo que le más gusta junto con sus compañeros de trabajo, para lo cual es importante que las autoridades también les pregunten qué quieren hacer y no únicamente implementen programas o actividades que ellas creen que están bien.

El diálogo, enfantiza, es fundamental para que ambas partes puedan trabajar juntas en favor de la cultura.

Socorro Loeza afirma que desde que vino a estudiar a Mérida para ser directora de teatro supo que regresaría a su municipio para desarrollar ahí su arte.

Comparte que en Tecoh hay un dicho: “Puerta que toques, artista que sale”, así que no es raro que una persona como ella haya sido distinguida con la Medalla Yucatán, pues desde su terruño ha cultivado el arte, ése que fluye en las venas de los tecohenses y que ella ha sabido expresar desde sus raíces.— Iris Margarita Ceballos Alvarado

La dramaturga Más

La dramaturgia es el género predominante en el trabajo literario de Socorro Loeza.

Su interés

Sus obras se nutren de las vivencias del pueblo maya; aborda el entorno y los pensamientos de las comunidades mayas, al igual que el fortalecimiento de la lengua del pueblo originario.

Mayahablante

Le interesa fortalecer la lengua indígena como manera de reforzar también su propia identidad.