Recolectando Sonrisas, que lleva 29 años llenando de alegría los corazones de niñas, niños y adultos mayores en comunidades de escasos recursos económicos, refleja el poder de la solidaridad y el amor por el prójimo.
La asociación detrás de este programa, encabezada por Maritza Morales Casanova, comenzó como un sueño infantil. A los 10 años, Maritza reunió a un grupo de niños para crear conciencia sobre el respeto y la necesidad de convivencia armónica con la naturaleza.
Hoy, ese sueño se ha convertido en una realidad que impacta miles de vidas, no solo a través de la educación ambiental, sino también con iniciativas como Recolectando Sonrisas, que llega a 11 comunidades de Tizimín.
El programa tiene como objetivo convertir a los colaboradores en ayudantes de los Reyes Magos. Niñas, niños y adultos mayores escriben cartas en las que plasma sus deseos y éstas llegan a la asociación, que trabaja para hacerlos realidad.
Con el apoyo de donantes, se recolectan juguetes, ropa y dulces para entregarlos el 11 y 12 de enero.
“Lo que no se conoce, no se aprecia ni se cuida. Queremos que las personas conozcan su entorno y también se sientan valoradas, especialmente en estas fechas tan especiales”, compartió Míriam Ramírez Quintal, colaboradora del programa.
Comunidad
Recolectando Sonrisas no solo entrega obsequios, sino también esperanza y un sentido de comunidad.
En su sede en el parque de la colonia Nuevo Yucatán, la asociación tiene un espacio donde las familias pueden aprender, convivir y donar, mediante el fomento de la economía circular y la promoción del respeto por la naturaleza y el prójimo.
Con una cuota simbólica y un regalo, las personas pueden acceder a los recorridos guiados por los pabellones educativos del parque, donde tienen oportunidad de aprenden sobre océanos, biodiversidad y economía circular.
El sueño de la asociación es hacer este programa cada vez más grande y alcanzar a más comunidades. Además, mantiene proyectos permanentes, como la educación ambiental en escuelas públicas, alas que entrega material didáctico gratuito en beneficio de niños que carecen de libros más allá de los textos escolares.
Los donativos se reciben en el parque de Nuevo Yucatán, en la calle 29 con 48 y 48-A, de lunes a sábado en horario de 8 de la mañana a 5 de la tarde.— Karla Acosta Castillo
