Casas reales de Europa actúan desde hace días como anfitrionas de líderes de África y Medio Oriente, que viajan en busca de acuerdos de cooperación.
Ayer, Harald Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg y Bernadotte, rey de Noruega, recibió al presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, quien apenas el domingo puso fin a una visita a Dinamarca.
En esta última nación, el rey Federico Glücksburg le confirió la máxima distinción, la Orden del Elefante.
A su vez, Felipe de Sajonia Coburgo y Gotha y Matilde d’Udekem d’Acoz, reyes de los belgas, recibieron en días pasados a Haitham bin Tarik, sultán de Omán.












