Vendedor de imágenes de la Virgen Morena, ayer en San Cristóbal
Vendedor de imágenes de la Virgen Morena, ayer en San Cristóbal

Juan Diego fue el primer difusor del acontecimiento guadalupano, la imagen de la Virgen de Guadalupe impresa en su tilma es todo un códice que los indígenas pudieron interpretar como la Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive.

En nueve años después de las apariciones en el Tepeyac se convirtieron al catolicismo cerca de nueve millones de personas, por tal motivo se le llama la Estrella de la nueva evangelización. Sus apariciones se describen en el documento denominado Nican Mopohua, de éste mencionaré cuatro momentos.

Primer momento: Juan Diego al pasar por el cerro del Tepeyac para dirigirse a Tlatelolco escucha una música celestial y se le aparece la Virgen por primera vez y le dice: Yo soy María, la Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive, vengo a ofrecerlo a Él, quien es mi Hijo, mi Salvador, mi amor persona. Comentario: María se presenta para traer a Nuestro Señor Jesucristo a México.

Segundo momento: Cuando Juan Diego acude al obispo para pedirle el deseo de la Virgen de que le construyan un templo, no le cree, con tristeza regresa al Tepeyac y en una segunda aparición le pide que mande a otra persona de alta alcurnia porque él es un macehual. La Virgen le contesta: Cierto, Juan Diego, tengo muchos, pero tienes que ser tú quien cumpla mi deseo. Comentario: Juan Diego era un laico y en ese momento la Virgen solicita a través de él que cada uno de nosotros seamos sus mensajeros del amor de Dios por todo el mundo.

Tercer momento: El 12 de diciembre muy de madrugada sale de su pueblo Tulpetlac en busca de un sacerdote para confesar a su tío Juan Bernardino que estaba muriendo, trata de evitar que la Virgen lo detenga y se retrase, pero Ella se interpone en su camino y le pregunta: ¿Qué cosa te aflige, hijo mío? Juan Diego, todo apenado, le responde que su tío moría y que iba por un sacerdote a Tlatelolco. La Virgen le dice: tu tío ya está sano, no tengas miedo, no temas ninguna cosa ni enfermedad aflictiva, ¿no estoy yo aquí que tengo el honor y la dicha de ser tu madre, no estás bajo mi sombra y resguardo, no soy la fuente de tu alegría, no estás en el hueco de mi manto, en el cruce de mis brazos? ¿Qué otra cosa puedes querer? Comentario: Cuando la Virgen le dice que su tío está sano, es porque se presenta ante Juan Bernardino como Santa María de Guadalupe, intercesora, y es su Hijo Jesús quien hace el milagro de la curación, Ella solo es mediadora. A través de Juan Diego nos dice a cada uno de nosotros que a nada tengamos miedo pues es nuestra Madre.

Cuarto momento: Juan Diego, después de cortar flores en el cerro del Tepeyac, las coloca en su tilma, la Virgen las toma con sus sagradas manos y las regresa a su tilma y le dice que se las lleve al obispo como la señal que pidió. Juan Diego ante el obispo despliega su tilma con las flores y se plasma la Sagrada Imagen. Comentario: La Virgen de Guadalupe nos deja su sagrada imagen impresa en la tilma de Juan Diego, es la única verdadera fotografía que existe en el mundo de la Madre de Dios, lo hace para que todos la veamos —seamos videntes— y se encuentra en la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México.

Su manto lleno de Estrellas forma constelaciones, las flores grandes de su vestido representan a los principales cerros y volcanes de México, su cuerpo impreso tiene la proporción áurea, es simétricamente perfecta. Algo hermoso de la imagen es que la posición matemática de las estrellas en el manto y las flores del vestido representan notas musicales de las cuales sale música, una armonía celestial perfecta como lo es Ella.

Nos encontramos en el año 2024, faltan solo ocho años para festejar con gran alegría y devoción los 500 años de su aparición, que fue en 1531.

Coordinador general del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.

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