• Cilvia Guadalupe Pool Baas se jubilará después de 37 años de servicio
  • Cilvia Guadalupe Pool Baas, maestra en Innovación y Desarrollo Educativo, es actualmente presidenta del Colegio de Enfermeras

Cilvia Guadalupe Pool Baas, licenciada en Enfermería y maestra en Innovación y Desarrollo Educativo, comparte con emoción la experiencia de una carrera de 37 años de servicio en el Issste, marcados por su vocación y contribución a la enseñanza de la enfermería.

Desde pequeña, Cilvia encontró inspiración en su hermana mayor, quien también era enfermera. “Ella siempre nos decía que la enfermería era algo muy bonito y deseaba que nos dedicáramos a ello”, recordó.

Aunque su camino no estuvo exento de desafíos, como reprobar un semestre durante su formación, su determinación fue más fuerte que las palabras desalentadoras de una maestra. “Dije: ‘Por supuesto que voy a terminar y ser una buena enfermera’. Ese reto fue un motor en mi vida”, confiesa.

A lo largo de sus más de tres décadas de servicio, Cilvia Pool ha sido testigo de cambios significativos en la profesión. Recuerda cómo, en sus inicios, la enfermería era aún vista solo como una carrera técnica, mientras que hoy es una profesión altamente especializada que abarca áreas tan diversas como cuidados paliativos, neonatología y tecnología médica.

“El avance de la tecnología ha transformado el cuidado de los pacientes. Pasamos de contar gotas manualmente a utilizar equipos que permiten administrar con precisión medicamentos en dosis milimétricas”, explica. Sin embargo, enfatiza que la esencia de la enfermería sigue siendo el contacto humano. “Podemos tener la mejor tecnología del mundo, pero nada reemplaza hacerle sentir al paciente que no está solo”.

Para ella, la enfermería es una profesión clave en el ámbito de la salud, dedicada a ofrecer cuidados integrales a personas, familias y comunidades a lo largo de todas las etapas de la vida. Su enfoque está centrado en el ser humano, la enfermería abarca no solo la atención a enfermedades, sino también la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y el apoyo en el proceso de recuperación. Además, desempeña un papel crucial en la educación sanitaria, la rehabilitación y el acompañamiento emocional de los pacientes.

Comparte que, desde sus orígenes en la Antigüedad, los cuidados eran brindados de manera empírica y sin formación, hasta que en el siglo XIX Florence Nightingale revolucionó la profesión al introducir métodos científicos y estándares de higiene en los hospitales, y desde entonces la enfermería ha evolucionado significativamente. Hoy en día, los profesionales de la enfermería pueden especializarse en diversas áreas, como pediatría, geriatría, salud mental, oncología y cuidados críticos, contribuyendo a la mejora continua del sistema de salud mediante la investigación y el desarrollo de nuevas técnicas.

Hace hincapié en que la pandemia de Covid-19 puso en relieve la importancia de los enfermeros en la salud pública, pero, a pesar de su rol fundamental, la profesión aún enfrenta una falta de reconocimiento adecuado, tanto en términos de condiciones laborales como de valoración profesional.

“La sociedad debe entender que la enfermería no solo asiste al médico, sino que es una disciplina autónoma con competencias propias que contribuye de manera decisiva a la salud colectiva”.

Con 15 años como jefa de enseñanza, Pool Baas destaca la importancia de la formación continua. “Capacitar a las nuevas generaciones no solo evita errores, sino que asegura un cuidado de calidad y humanizado”, señala.

Como líder, se ha enfrentado al reto de coordinar la capacitación de más de mil trabajadores del Issste, lo que la llevó a obtener una maestría para estar a la altura de las demandas actuales.

También recalca que la enfermería es mucho más que una profesión: es un acto de humanidad. “La enfermería es una ciencia humanística. Más allá de los aparatos o procedimientos, se trata de acompañar al paciente, aliviar su dolor y recordarle que no está solo”.

Ahora, a sus 60 años, la jefa se despide de su carrera activa con la satisfacción de haber contribuido al desarrollo de su profesión. “Aunque me jubilo, seguiré trabajando en mi papel como presidenta del Colegio de Enfermeras. En enfermería nunca dejamos de aprender”, concluyó con una sonrisa.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

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