Como ejemplo de amor a Dios puso el padre Alejo Huchim Kumul a Santa Lucía, en la misa que presidió en la fiesta patronal de quien ofreció su vida al servicio del Señor.
Ayer se celebró la fiesta de Santa Lucía y en la rectoría que lleva su nombre en Mérida se efectuaron varias actividades con este motivo.
Por la tarde se llevó al cabo la misa presidida por el padre Alejo Huchim y el diácono Andrés Novelo Álvarez.
Al inicio de la Eucaristía el padre Huchim pidió por todos los enfermos para su pronta sanación por intersección de Santa Lucía.
En la homilía, recordó que la santa, virgen y mártir, consagró su vida para servir a Dios, y no quiso casarse. “Aunque claro que el matrimonio es algo bueno, y por ello fue elevado para ser un sacramento, Santa Lucía hizo un bien mayor, al que se llama sublimación, que es consagrar toda su vida a Dios”.
Añadió que no se sabe con certeza si la santa fue quemada o si ofreció sus ojos por su fe, pero el hecho es que Dios hizo el milagro de devolverle la vista. Por esta razón se le relaciona con la sanación de los problemas de la vista. “Ella es la oftalmóloga, la intercesora en los problemas de la vista”, expresó.
Señaló que en la rectoría a su cargo están contentos con la celebración, y después del novenario llegaron ayer a la misa de la fiesta patronal.
Recordó que por la mañana se tuvo una misa con invidentes y se repartieron muchas bendiciones.
El padre rector volvió a pedir por la salud de los enfermos, principalmente los que tienen cataratas, glaucoma y cualquier otro problema de la vista, para que sean sanados por la interseción de Santa Lucía.
En referencia a la Palabra de Dios, señaló el pasaje bíblico que dice que “esta generación es un poco perversa, pues les han cantado canciones alegres y no han reído, tristes y no han llorado”.
Explicó que Cristo dice lo anterior por los que no saben qué hacer, que no están a gusto con nada, y que solo ven lo malo y critican a los otros, por ello pidió para que Santa Lucía les abra los ojos y el corazón y comiencen también a ver las cosas buenas.
Santa Lucía murió en Sicilia y es venerada en todo el mundo.
Insistió en pedir la interseción de la santa por todos los enfermos, no solo de los ojos sino también de la cabeza, y que libere de las ideologías que apartan a los seres humanos de Dios.
Después de la misa de la 6 p.m. se realizó una procesión con la imagen de la santa por las calles aledañas al templo, lo que llamó la atención de los transeúntes.— IRIS CEBALLOS ALVARADO


