Luis de Jesús Blanco Suárez durante la conferencia “La historia de la filatelia en el mundo”, que ofreció en el Centro Cultural “José Martí”
Luis de Jesús Blanco Suárez durante la conferencia “La historia de la filatelia en el mundo”, que ofreció en el Centro Cultural “José Martí”

En el marco de la Semana de la Filatelia, el coleccionista y odontólogo Luis de Jesús Blanco Suárez impartió la conferencia “La historia de la filatelia en el mundo”.

La conferencia se llevó al cabo anteayer, en el Centro Cultural “José Martí”, donde el ponente compartió su pasión por la filatelia y abordó la evolución y los orígenes de este pasatiempo, con un enfoque especial en los timbres y las postales.

Integrante del Club Filatélico de Mérida desde hace cuatro años, Luis de Jesús Blanco tiene una colección de timbres y postales que incluyen diseños desde trajes típicos de diversos países hasta el rugby.

En la conferencia de anteayer compartió algunos hallazgos realizados en su tarea de coleccionista y recordó aspectos históricos de la práctica de la filatelia.

Indicó que a lo largo de la Historia, desde las antiguas civilizaciones romanas, griegas, mexicas, incas y los mayas en Yucatán, el correo y la mensajería fueron fundamentales para mantener la comunicación entre distintas ciudades y gobiernos.

“El sistema de mensajería evolucionó con el tiempo. Los mayas, por ejemplo, tenían grandes poblaciones en diversas regiones, no solo en Yucatán, sino también en Campeche y Quintana Roo, con ciudades como Tulum y Chichén Itzá”, expuso.

Mensajería primigenia

“Para que los gobernantes se enteraran de las noticias, había un sistema de mensajería, que en ocasiones era a caballo o en carros, para informar al gobierno sobre posibles amenazas”.

“La mensajería fue, y sigue siendo, una necesidad a lo largo de la Historia. Así como antes no existían celulares, hoy en día hasta con el reloj te puedes comunicar, pero la filatelia sigue siendo una forma real y mundial de comunicarnos a través de los mensajes de correo”.

Luis de Jesús Blanco explicó cómo los mensajes eran distribuidos a través de rutas específicas, en las que se colocaban marcas que indicaban las postas, lugares en los que los corredores dejaban los mensajes.

Este sistema de postas constituye el origen de lo que hoy conocemos como oficinas postales, lugares en los cuales se empezó a instalar buzones y, finalmente, a usar timbres postales.

Con el tiempo los timbres evolucionaron, surgieron variantes de colores y perforaciones, lo que dio lugar a los timbres perforados e imperforados, la base de múltiples colecciones.

Según explicó el conferenciante, el primer timbre postal de la Historia fue el Black Penny del Reino Unido, emitido en 1840 con la imagen de la reina Victoria.

A partir de ese momento los timbres postales comenzaron a representar momentos históricos y culturales y hechos significativos.

En ese sentido, Blanco Suárez destacó que a través de la práctica de la filatelia se pueden crear colecciones con fragmentos de la Historia.

El coleccionista también hizo hincapié en que, aunque la tecnología de comunicación ha avanzado, el correo no está desapareciendo.

“Aún existen oficinas postales en todo el mundo y los timbres se siguen emitiendo con eventos importantes, fechas célebres y personajes históricos”.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA

Conferencia Filatelia

La filatelia es un arte aún vigente, ya que se siguen expidiendo timbres postales.

Más valor

Luis de Jesús Blanco Suárez destacó que los timbres postales de hoy en día tienen una hojilla explicativa sobre la ilustración y eso les da un valor aún mayor en el entorno de los coleccionistas.

Un legado

Sobre su incursión en la filatelia, reveló que ha pedido a sus familiares que le guarden los timbres y postales. “Es un hobby bonito que nos permite mejorar nuestra cultura y conocimiento general”, consideró.

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