CRACOVIA (EFE).— En cientos de iglesias católicas de Polonia, el tradicional cepillo ha sido reemplazado por máquinas electrónicas que permiten realizar donativos sin efectivo, mediante tarjetas de crédito o micropagos electrónicos.
Según publica la prensa polaca, la idea surgió en 2019 en una iglesia del sur de Cracovia y fue impulsada por uno de los fieles, el contador Karol Sobczyk, quien quería “simplificar y facilitar la manera de dar óbolos sin que intervengan más personas que el donante”.
La primera parroquia en implementar este sistema fue la de San Maksymilian Maria Kolbe en Mistrzejowice (sur), en la arquidiócesis de Cracovia, y la idea tuvo tanto éxito que actualmente hay cientos de iglesias en todo el país que han adoptado esta solución tecnológica con resultados positivos.
“Este sistema contribuye no solo a la comodidad de los feligreses, sino también a la transparencia de las actividades de la Iglesia”, dijo a la agencia polaca PAP Sobczyk, quien empezó a trabajar en un “cepillo electrónico” de donativos en forma de terminal portátil para recoger contribuciones de los fieles durante la misa.
Algunos templos ya han abandonado por completo el sistema “tradicional” de recibir efectivo y aseguran que el cambio no ha afectado negativamente a la cantidad de ofrendas de los integrantes de la comunidad.
Es el caso de la parroquia del Nombre de Jesús en Pozna (centro), donde el padre Radek Rakowski decidió eliminar el cepillo tradicional. Él dijo que desde hace unos cuatro años él mismo no usa dinero en efectivo en su vida diaria y se alegró de comprobar que a sus feligreses no les molestó dar ese paso y empezar a entregar sus limosnas con este sistema.
“En esta parroquia, las finanzas son administradas por laicos, lo que garantiza una mayor transparencia”, explicó el padre Rakowski, quien añadió que “los feligreses reciben información periódica sobre los ingresos y gastos de la parroquia”.
La arquidiócesis de Lublin instaló máquinas de donativos en varias iglesias, incluida la Catedral de San Juan Bautista y San Juan Evangelista.
En Varsovia, templos como el de Santa Ana en Krakowskie Przedmiecie, la parroquia de la Ascensión del Señor en Ursynów y la iglesia de los Padres Dominicos también se han decantado por la misma tecnología y han retirado los cepillos tradicionales.
