• Un elefante carga un árbol de Navidad para alimentarse en el Zoológico de Berlín. El sitio solo acepta árboles sin usar, de vendedores seleccionados, para regalar a sus animales
  • Aspectos del Zoológico de Londres, donde cuidadores realizan el conteo anual de sus animales, con poco más de 10 mil inquilinos, como gorilas y pingüinos

LONDRES (AP).— Desde alpacas hasta cebras, pasando por una gran cantidad de aves, reptiles e invertebrados, el Zoológico de Londres realizó ayer el inventario de sus habitantes.

El censo anual de los más de 10,000 ocupantes del zoológico es un requisito para mantener su licencia y la información obtenida se compartirá con zoológicos de todo el mundo para ayudar a gestionar programas de cría de especies que están en peligro de extinción.

Glynn Hennessy, el principal cuidador de primates del zoológico, dijo que éstos son “realmente buenos ahora” en compartir información. “Podemos ver de alguna manera el camino genético de cada individuo”, dijo.

“Podemos ver quiénes fueron sus abuelos, cómo están sobrerrepresentados, si están subrepresentados; así que nos da mucha información para asegurarnos de que estamos criando de manera responsable”.

Hennessy añadió que 2024 fue un año “masivo” para el zoológico con el nacimiento de los gorilas Juno y Venus, y tres cachorros de león asiático: Mali, Syanii y Shanti. También hubo 11 polluelos de pingüino, siempre favoritos entre los visitantes.

Y para aquéllos a quienes les gustan las ranas, hay 53 nuevas para admirar. Y no cualquier rana. Los nuevos residentes llevan el nombre de Charles Darwin, nada menos, y llegaron en otoño desde Chile como parte de un esfuerzo para salvar a la especie de un hongo mortal.

Mientras que registrar a los grandes mamíferos es relativamente simple, no es tan fácil identificar la diversa gama de invertebrados, que ahora incluye una nueva colmena próspera de abejas melíferas, que afortunadamente para los encargados de los números solo se contarán como una.

También en Europa, llegó el momento de abrir los regalos de Navidad para elefantes y otros animales del Zoológico de Berlín.

Los árboles que no encontraron un hogar para adornar en esta temporada de fiestas fueron entregados ayer a algunos de los animales, en lo que se ha convertido en una costumbre anual. Los elefantes arrancaban ramas con sus trompas, lanzándolas por el lugar o comiendo el follaje.

El zoológico solo acepta árboles frescos y sin usar de vendedores seleccionados. No recibe árboles del público en general, que podrían contener químicos o decoraciones residuales.

“No solo sirven como alimento, sino que también se utilizan para mantener ocupados a los animales”, señaló Florian Sicks, curador de mamíferos del zoológico.

“Los animales pueden forcejear con ellos, frotarse, lanzarse sobre ellos y hacer varias cosas con estos abetos”, agregó. “Y así enriquecemos su vida cotidiana, los hace muy felices”.

Mientras los elefantes se comen gran parte del árbol, otros animales adoptan un enfoque más cauteloso.

Este año, las jirafas hallaron sus regalos colgados a la altura de sus cabezas. Max disfrutó más que de un bocado del follaje, pero su compañero Mugambi parecía no estar convencido después de inspeccionarlo.

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