Tener claro qué es lo que se quiere, fijarse objetivos a corto plazo y contar con asesoría adecuada son los principales factores para mantener hábitos saludables.
Luego de los excesos que suelen cometerse en diciembre y a inicios de enero al partir la rosca de reyes, es momento de retomar los hábitos saludables o empezar a trabajar en la meta propuesta de bajar de peso o mantenerse en buena forma.
Para crear nuevos hábitos alimenticios hay que fijarse objetivos a corto plazo, aconseja la doctora Valeria Guadalupe de la Cajiga, médica especialista en nutrición.
—Hay que tener una visión de lo que necesitamos y queremos para ponernos un objetivo, pues cuando no está bien estipulada nuestra meta queremos hacer tantas cosas que nos perdemos.
Una vez que se tiene eso claro, lo siguiente es acercarse a un especialista, pues en ocasiones la intención es perder peso, pero las personas pierden masa muscular y no porcentaje de grasa, que son cosas diferentes.
—Hacerlo por uno mismo es difícil —señala la entrevistada— ya que muchas veces no se cubren las necesidades energéticas, y se comienza a perder músculo en lugar de grasa. Creen que están comiendo alimentos saludables o superalimentos, o alimentos que les han dicho que tienen propiedades para quemar grasa, pero no es lo correcto.
Por eso, siempre es importante iniciar los hábitos saludables de la mano de un especialista que pueda hacer una valoración nutricional, analizar la composición corporal y orientar sobre la necesidad de perder kilos o ganar masa muscular.
Seguir las indicaciones
Hecho lo anterior, el paso más difícil suele ser seguir las recomendaciones.
Para lograr un apego a las indicaciones del especialista, aconseja hacer un itinerario, que incluya un tiempo para hacer ejercicio, idealmente en la mañana, y si por alguna razón no se hace el ejercicio a la hora marcada siempre se debe intentar reponerlo en otro momento.
—Para que algo se convierta en un hábito se necesita hacerlo de manera constante —afirma la doctora De la Cajiga—, pues cuando se deja de hacer se vuelve a olvidar. Lo que tenemos que hacer es establecer horarios de ejercicio, de comida, de preparación de los alimentos, tener una lista de alimentos al ir al supermercado, tener disponibles alimentos saludables para los momentos de antojo y juntarse con personas que se acoplen a su estilo de vida para ir al súper juntos o hacer ejercicio juntos.
Sobre el tema del ejercicio y la actividad física, la especialista, quien está adscrita al Centro Médico ABC, asegura que son fundamentales, pues ejercitarse representa una tasa metabólica importante que no la da ningún alimento, ni otro tipo de actividad; es un anorexigénico natural.
—Con el ejercicio regulamos de manera natural lo que comemos, cómo comemos y la cantidad de lo que comemos; también se gana masa muscular y se tiene un metabolismo adecuado. Se debe procurar hacer ejercicio todos los días y mantener una rutina aunque sea pequeña.
En la actualidad predomina el sedentarismo, las personas van en auto a todos lados, no suben escaleras, sino que usan el elevador y están detrás de un escritorio. Todo ello ha hecho que el ser humano sea más obeso, pero se dice que si estamos 8 horas despiertos y 8 trabajando, si de cada hora se destinaran al menos cinco minutos para pararnos a correr incluso frente al escritorio, o hacer alguna sentadillas, eso haría la diferencia.
En relación con la dieta, la especialista precisa que debe ser individualizada, pero ésta siempre debe tener principios básicos, como ser completa, aportar las calorías suficientes para que el metabolismo trabaje; ser variada, incluir todos los grupos de alimentos como frutas, verduras, leguminosas, granos, proteínas, y también debe ser de buena calidad para aportar carbohidratos a través de frutas, verduras, granos enteros y cereales.
A sus pacientes les dice que no hay alimentos prohibidos, sí se puede optar por un alimento procesado como premio, pero no debe ser parte habitual de la dieta, o un postre, pero de vez en cuando y en una cantidad moderada.
Es importante intentar cambiar el concepto de dieta, asegura, que debe vincularse con comer saludablemente y elegir entre alimentos “limpios”, es decir, que no tienen más de lo que poseen por sí solos. Por ejemplo, la fruta, si se hace mermelada, ya es fruta y azúcar, que “no es tan malo pero ya tiene azúcar y grasa añadidas”.
Detalla que hay productos que tienen 5 a 7 alimentos, con los cuales ya se transgrede la dieta. No son aconsejables los alimentos que tienen cinco o más ingredientes extra, algo que hay que revisar cuando se pretende comprar algún producto.
La especialista considera que sí es posible tener hábitos saludables incluso sin perder la vida social, “se puede ir a la reunión de la carne asada” y hasta darle una probada al postre, cuidando las porciones de lo que se consume.
Enfatiza que algo importante para lograr los objetivos es trabajar con la mente, con la parte psicológica, el entender cómo uno mismo se ve, se siente y qué le permite su cuerpo, ya que el aspecto psicológico está muy relacionado con cómo se ve el alimento y cómo se relaciona la persona con éste.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
“Lo que tenemos que hacer es establecer horarios de ejercicio, de comida, de preparación de los alimentos, tener una lista de alimentos al ir al supermercado, tener disponibles alimentos saludables para los momentos de antojo y juntarse con personas que se acoplen a su estilo de vida”
