SANTA CRUZ DE TENERIFE (EFE).— El material de la superficie del asteroide 2024 PT5 que orbita el Sol en una trayectoria muy similar a la del sistema Tierra-Luna, y que acompañó a nuestro planeta durante dos meses de 2024, tiene origen lunar, según una investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias y la Universidad Complutense de Madrid.
La “miniluna” 2024 PT5 fue descubierta en agosto pasado y en septiembre “quedó atrapada” por la gravedad terrestre; estuvo bajo su influencia hasta noviembre.
Su espectro óptico es muy similar al que exhiben materiales recogidos en la superficie de nuestro satélite por las misiones Luna y Apolo. “Estudiar la composición de estos objetos es fundamental para comprender su origen y evolución a lo largo de millones de años”, dice Julia de León, responsable del grupo de Sistema Solar del instituto canario.
“La dinámica orbital, muy similar a la del sistema Tierra-Luna, y esta composición de su superficie apoyan la conclusión de que 2024 PT5 puede tener su origen en el impacto de un asteroide con la Luna”, explica Raúl de la Fuente Marcos, investigador de Astronomía Espacial y Minería de Datos de la Universidad Complutense.
Otra de las pruebas que hacen pensar a los investigadores que el objeto surgió de un impacto es la rotación en torno a su eje, inferior a 60 minutos, si bien no descartan que se encuentre en rotación caótica y no pueda asignarse un valor promedio.
“Este hecho es característico de objetos producidos durante procesos violentos, como impactos”, añade De la Fuente Marcos.
La investigación se publica en “Astronomy & Astrophysics Letters” y se alinea con otros trabajos independientes estadounidenses del Observatorio Lowell y el Jet Propulsion Laboratory, y del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawai.
Para el análisis de la superficie, los investigadores realizaron tomas de imágenes de septiembre de 2024 a enero pasado con los telescopios TT1 y TT2 (Two-Meter Twin Telescope) y TST (Transient Survey Telescope), gestionados por Light Bridges en colaboración con el instituco canario y el Observatorio del Teide (Tenerife).
Además, se obtuvieron espectros y fotometría con el Gran Telescopio Canarias en el Observatorio del Roque de los Muchachos en la isla española de La Palma.
Los científicos españoles también concluyen que el objeto 2022 NX1 tiene propiedades físicas similares a las de 2024 PT5 y a las de 469219 Kamo’oalewa, un cuasisatélite de la Tierra.
Estos tres cuerpos forman parte de la estructura denominada cinturón de asteroides Arjuna, objetos cercanos a la Tierra que dan vueltas en torno al Sol.
“No tenemos información sobre la composición de la inmensa mayoría de los Arjunas, pero el hecho de que tres de ellos posean superficies con propiedades compatibles con las del material lunar sugiere que los impactos de asteroides en la Luna ayudan a poblar el cinturón de asteroides Arjuna. Éste es un resultado importante e inesperado”, destacan De León y De la Fuente Marcos.
