“Es una bendición para Yucatán tener un Cottolengo, que en 40 años ha impactado a cientos de personas”, expresó Libia Cáceres Novelo, integrante del patronato del centro de rehabilitación, que ayer celebró su desayuno de recaudación.
El evento también tuvo la intención de que las personas conozcan las instalaciones y la labor que allí se realiza para ayudar a quienes padecen de alcoholismo.
Libia Cáceres señaló que en esta época es muy fácil caer en el alcoholismo, y que por ello es importante que la gente sepa que en Cottolengo uno puede sanar y reinsertarse en la sociedad.
Al desayuno acudió el arzobispo emérito de Yucatán, monseñor Emilio Carlos Berlie Belaunzarán, así como autoridades invitadas, entre ellas la secretaria de Salud estatal, doctora Judith Ortega Canto; la presidenta del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, y la directora del DIF Mérida, Brenda Ruz Durán.
La bienvenida estuvo a cargo del presidente del patronato, Alejandro Jorge Macari, quien destacó que Cottolengo brinda ayuda a las personas que tienen la enfermedad del alcoholismo a través de un programa gratuito de nueve meses.
Indicó que, además de techo y comida, los internos reciben terapia ocupacional, talleres para que cuando salgan del centro de rehabilitación puedan reinsertarse en la sociedad de manera exitosa.
Cottolengo tiene capacidad para 120 personas, pero actualmente solo hay 60.
“Para que una persona pueda acceder nada más tiene que venir y querer ingresar, no lo pueden traer sus familiares a la fuerza; si una persona viene obligada por la esposa o la familia o la mamá o los hijos y la persona no se quiere quedar no se le permite el acceso, porque tiene que ser un acto de voluntad”, señaló.
Se cuenta con apoyo de profesionales de diferentes áreas, entre ellas el doctor Arsenio Rosado Franco, experto en psiquiatría.
El presidente del patronato informó que la mayoría de los internos son de Yucatán, pero que también hay de otras partes del país.
“Ha venido gente de España que conoce Cottolengo, viene gente de Sudamérica; pero mayormente son de Yucatán y de México. Ya se está conociendo a nivel nacional (…) Mucha gente lo ve como su última opción y le ha funcionado”.
Por su parte, la tesorera Esperanza Bernés Rivera agradeció al director del centro, el canónigo Raúl Ignacio Kemp Lozano, y a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl que, dijo, son el corazón y el alma de Cottolengo.
La meta era recaudar entre 300,000 y 400,000 pesos, recursos que servirán para el mantenimiento de la casa y para cubrir algunas necesidades de los internos.
La tesorera también dedicó unas palabras al padre Kemp, fundador de Cottolengo, cuya obra ha atravesado fronteras para hacer mejores seres humanos, sacándolos del alcoholismo.
“Usted es el hombre que aprendió a amar a los alcohólicos y nos enseñó también a amarlos, a creer en ellos ya que solo son víctimas de esta devastadora, cruel y despiadada enfermedad, y aprender a verlos de otra forma, con amor y misericordia”.— IVÁN CANUL EK
De un vistazo
Testimonios
Durante el desayuno anual de Cottolengo, algunos internos e integrantes de los grupos Al-Anon y Alateen compartieron sus testimonios a los presentes.
Contacto
Para más informes y donativos se pueden comunicar al teléfono al 9991-49-35-32.
