El feminismo ha traído consigo no solo un despertar de consciencia en el que se involucra el papel de las mujeres dentro de diversos ámbitos, sino que también ha reafirmado el poder de las palabras y el lenguaje.

En este sentido, el feminismo tiene una amplia gama de términos que hoy conforman un diccionario feminista, en donde es importante diferenciar palabras como “solidaridad” y “sororidad”, que en principio pueden parecer sinónimos, pero que de manera profunda encierra matices y significados que los diferencian.

¿Qué es la solidaridad?

La solidaridad, de acuerdo con el diccionario, es un valor universal que implica apoyo mutuo entre individuos o grupos, especialmente en situaciones de dificultad. Se basa en la empatía y en la voluntad de ayudar sin esperar nada a cambio.

Este concepto ha sido fundamental en la historia de la humanidad y se manifiesta en distintas formas: desde la asistencia humanitaria en desastres naturales hasta el respaldo a comunidades marginadas.

El término “solidaridad” proviene del latín “solidus”, que significa “sólido” o “entero”, y su uso se popularizó en el ámbito social y político a lo largo de los siglos XIX y XX.

¿Qué es la sororidad?

A diferencia de la solidaridad, la sororidad es un término que se enmarca dentro del feminismo y alude a la alianza entre mujeres para combatir las desigualdades de género. Se basa en la hermandad y el apoyo mutuo entre mujeres para enfrentar la discriminación, la violencia y la opresión históricamente ejercidas contra ellas.

El término “sororidad” tiene sus raíces en el latín “soror”, que significa “hermana”. Aunque existen registros de su uso en textos académicos desde el siglo XVIII, su popularización se debe a la filósofa feminista mexicana Marcela Lagarde en la década de 1970.

Lagarde adoptó la palabra para describir la relación de complicidad y alianza entre mujeres en la lucha por sus derechos.

¿Cuándo y cómo se usa la sororidad?

Según coinciden varios textos académicos, la palabra sororidad se usa para describir la unión y el apoyo entre mujeres en diferentes contextos. Se manifiesta en diversas formas, como:

  1. Defensa de derechos: Movimientos feministas han promovido la sororidad como una herramienta clave para exigir igualdad salarial, acceso a la educación y erradicación de la violencia de género.
  2. Espacios seguros: Grupos de mujeres han creado redes de apoyo para compartir experiencias, denunciar abusos y brindarse ayuda mutua.
  3. Representación y visibilidad: La sororidad impulsa la participación de mujeres en política, ciencia, arte y otras áreas donde han sido históricamente subrepresentadas.

¿Por qué es importante diferenciar solidaridad de sororidad?

Aunque solidaridad y sororidad comparten la idea de apoyo y ayuda mutua, la diferencia radica en su enfoque.

La solidaridad es un concepto amplio que puede aplicarse a cualquier causa social, mientras que la sororidad tiene un carácter específico dentro de la lucha feminista. Reconocer esta distinción permite comprender mejor las dinámicas de apoyo entre mujeres y la importancia de fortalecer estas redes para avanzar en la equidad de género.

Con el avance del feminismo, el término “sororidad” ha ido ganando espacio en el lenguaje cotidiano y en las políticas públicas, reflejando un cambio en la forma en que las mujeres se relacionan y se apoyan entre sí.