“Un sacerdote debe imitar siempre al Señor y ver las necesidades del pueblo de Dios”, dijo el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, durante la misa de ordenación sacerdotal de Javier Antonio Díaz Manzanero y Javier Arturo León Pino, anoche en la Catedral de Mérida.
“Se trata de una actitud fraterna y paternal para escucharnos unos a otros, particularmente los sacerdotes; es importante estar atentos al sentir del pueblo de Dios y caminar así junto con ellos”, dijo el prelado.
“Que el Señor les conceda un ministerio que sea fuerte en la escucha, en la escucha atenta”, expresó.
Asimismo, monseñor Rodríguez Vega puso a María como ejemplo para ellos, como alguien que escucha la voluntad de Dios. “Nos alegramos y seguimos trabajando por las vocaciones sacerdotales porque atendiendo a la juventud, a los adolescentes y a los niños ya se está haciendo pastoral vocacional”, apuntó.
El Arzobispo aseguró que los jóvenes y los adolescentes necesitan descubrir el llamado que Dios les hace y algunos muy posiblemente sean llamados al ministerio sacerdotal.
“¡Qué hermosa fecha hemos escogido para esta ordenación!”, declaró monseñor Gustavo Rodríguez en su homilía. “La fecha en que el ángel del Señor anuncia a María que ella concebiría por obra del Espíritu Santo; es la fiesta de la Encarnación del Señor”.
“Javier Antonio, Javier Arturo, ustedes también son llamados a encarnarse en las realidades adonde sean enviados”, manifestó a los elegidos al orden.
La ceremonia se realizó con la Catedral de Mérida repleta de creyentes.
La ordenación
El padre Ricardo Atoche Enseñat, rector del Seminario Conciliar de Yucatán, llamó a los diáconos y pidió que los ordenen sacerdotes, dando testimonio de que han sido considerados dignos.
Después de la homilía, solamente los elegidos se levantaron y se pusieron de pie ante el Arzobispo, quien los interrogó. Después, los elegidos realizaron sus promesas de consagración y obediencia al obispo.
Se les preguntó si querían desempeñar siempre el ministerio sacerdotal como fieles colaboradores del orden episcopal apacentando el rebaño del Señor bajo la guía del Espíritu Santo.
El Arzobispo también les preguntó si querían desempeñar con dedicación y sabiduría el ministerio de la palabra en la predicación del Evangelio y la exposición de la fe católica, entre otros planteamientos a los que ambos respondieron en todos los casos con un “sí quiero”.
Asimismo, prometieron obediencia y respeto al Arzobispo y sus sucesores.
La ceremonia incluyó la oración litánica y en ese momento del rito los elegidos al orden estuvieron postrados en el suelo.
Después se levantaron y se acercaron al Arzobispo, quien les impuso las manos sobre la cabeza en silencio, en gesto de consagración.
Enseguida, todos los presbíteros presentes impusieron igualmente en silencio las manos sobre cada uno de los elegidos.
Con los elegidos de rodillas, el Arzobispo pronunció la plegaria de ordenación que los convirtió en presbíteros y posteriormente fueron revestidos con los ornamentos sacerdotales, y recibieron la unción de sus manos con el Santo Crisma, el pan y el vino, entre otros momentos significativos.
Al finalizar del rito de ordenación, la ceremonia eucarística en Catedral continuó como de costumbre.
El arzobispo Gustavo Rodríguez celebró con los obispos auxiliares monseñores Pedro Mena Díaz y Mario Medina Balam y alrededor de 70 sacerdotes.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
De un vistazo
Javier Díaz
Javier Antonio Díaz Manzanero tiene 29 años de edad. Sus padrinos de ordenación son los padres Saúl Abraham Che Chi y Mario Alberto Cervera Ancona. Su cantamisa será hoy, a las 7 p.m., en la iglesia parroquial de San Juan Pablo II.
Javier León
Javier Arturo León Pino tiene 27 años. El padrino de ordenación es el padre José Valentín Uitzil Yam. Su cantamisa será mañana jueves 27, a las 7 p.m., en la capilla del Inmaculado Corazón de María.
