Toño Infante, sobrino de Pedro Infante, al interpretar el tema “Maldita sea mi suerte”, evocando el estilo y la pasión del homenajeado
Toño Infante, sobrino de Pedro Infante, al interpretar el tema “Maldita sea mi suerte”, evocando el estilo y la pasión del homenajeado

En una ceremonia cargada de simbolismo, música y nostalgia, cientos de mexicanos conmemoraron ayer el 68o. aniversario luctuoso de Pedro Infante, ícono del cine y la música de México.

En Mérida, parte de las conmemoraciones se realizaron en el monumento erigido en su honor en la calle 62 Sur de esta ciudad.

Las actividades comenzaron por la mañana con honores a la bandera, acompañados por la entonación del Himno Nacional Mexicano, ejecutado por la Banda de Guerra del Instituto del Deporte del Estado de Yucatán (IDEY).

El Motoclub “Caminantes del Mayab”, fiel a su tradición, encabezó un emotivo recorrido alrededor del monumento en honor del ídolo de México. El rugido de sus motocicletas rompió el silencio matutino como señal del respeto de la comunidad de “bikers” por el ídolo del pueblo. Tras su arribo, se guardó un minuto de silencio en memoria de los integrantes fallecidos del comité organizador y del propio Pedro Infante, quien fue un apasionado motociclista.

Posteriormente, el comandante Jorge Preciat realizó el pase de lista de los motociclistas que se dieron cita , acto que finalizó con una nueva ovación del motor de las motos, marcando el inicio formal del homenaje.

La Banda de Guerra del IDEY se retiró del recinto y cedió el escenario a la música y el recuerdo. Como parte del programa conmemorativo se proyectó un vídeo biográfico que relató los momentos más significativos en la vida de Pedro Infante, desde sus humildes inicios en Mazatlán, Sinaloa, hasta su consolidación como uno de los artistas más queridos de México.

El material audiovisual concluyó con la referencia a su trágica muerte ocurrida en un accidente aéreo en Mérida el 15 de abril de 1957, que aún resuena en la memoria colectiva del país.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada de aniversario fue la participación por la tarde de Toño Infante, hijo de Ángel, hermano de Pedro. Toño interpretó con profunda emoción el tema “Maldita sea mi suerte”, evocando el estilo y la pasión del homenajeado.

La jornada continuó con la intervención de José María Pasos Barrera, quien compartió un poema de su autoría dedicado a Infante. Además, interpretó un corrido inspirado en las vivencias que compartió con el artista en el barrio de San Sebastián, lo que añadió un toque personal y profundamente yucateco al evento.

La celebración concluyó con la participación del grupo artístico Flor de Henequén, que ofreció una interpretación bailable llena de colorido y tradición. Diversos músicos y bailarines locales también se sumaron al homenaje, contribuyendo a que el recuerdo de Pedro Infante siguiera tan vivo como su legado artístico. Con cada aplauso, canción y lágrima compartida, quedó claro que Pedro Infante no ha sido olvidado. Su figura sigue siendo un símbolo de la identidad nacional y un motivo de orgullo para Yucatán, que año con año reafirma su vínculo eterno con el ídolo del pueblo.— Karla Acosta Castillo

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