A 68 años del accidente aéreo que le arrebató la vida a Pedro Infante en esta ciudad, Mérida volvió a rendir homenaje al cantante con una noche de música y admiración en el Hotel Boulevard Infante, que cada año se convierte en santuario de memoria y celebración.

La velada “Mérida, mi cariñito” comenzó con la presentación del trío femenino Corazón de Plata, que bailó temas que inmortalizó Pedro: “Alejandra”, “La del rebozo blanco”, “Bésame morenita”, “Nana Pancha”, “¿Quién será?” y “El yo no fui”. La nostalgia se sintió en el aire, acompañada de la emoción que solo la música puede despertar.

Tras los aplausos iniciales, autoridades y organizadores realizaron la coronación de María Lucila May Peña, Embajadora 2025, quien se comprometió a honrar la memoria de Infante. Una nueva generación de custodios de su legado sigue naciendo, movida por el cariño que une a Mérida con el ídolo.

El escenario se llenó de color con el Ballet Folklórico Juvenil del Estado, cuyas integrantes lucieron ternos bordados con flores multicolores y lazos anaranjados, mientras que sus parejas las acompañaban en un repertorio que incluyó “Vaquería yucateca”, “La angaripola”, “Aires yucatecos”, “Mestiza”, “La fiesta del pueblo”, “Jaranas rápidas”, “Huachapeo” y las infaltables “bombas” que hicieron reír y aplaudir al público con su picardía y gracia.

La noche siguió con la presencia del Mariachi Nuevo Yucatán, que se unió al Ballet Ecos del Mayab para interpretar el Jarabe Tapatío y otras evocaciones de escenarios donde brilló Pedro.

Mayra May interpretó “Deja que salga la Luna” e “Historia de un amor”. Le siguió Raúl Romo, quien emocionó con “Flor sin retoño” y “Tres consejos”.

Uno de los momentos más significativos fue la inauguración de una muestra pictórica en honor de Pedro Infante, presentada por Linha Violeta Noh Guerra, quien agradeció el apoyo de la promotora cultural Bekina Fernández. La exposición, compuesta por obras en distintas técnicas, fue una nueva manera de acercarse al mito y al hombre.

La propia Bekina Fernández lo expresó con emoción: “Mérida le debe mucho a Pedro Infante. Éste no es un aniversario luctuoso, es la celebración de la vida”.

Sus palabras capturaron el espíritu de la velada: un tributo que no se ancla en la tristeza, sino en el agradecimiento eterno.

Dafne Pacheco interpretó “Ruega por nosotros”, de la película “Los Gavilanes”, antes de que el trío Guitarras Bohemias cerrara con “Solo tú”, canción que fue coreada por decenas de asistentes.

Como cada año, se colocó una réplica del velorio de Pedro Infante en el sitio exacto donde fue velado en 1957, permitiendo un encuentro simbólico con ese suceso.— Darinka Ruiz Morimoto