TAIPÉI (EFE).— Taiwán celebró ayer el Día Nacional del Té de Burbujas, también conocido como “bubble tea”, una bebida convertida en ícono cultural y en uno de los productos más reconocidos de la isla a nivel global.
Elaborado originalmente con té negro caliente, leche condensada, jarabe y perlas de tapioca, el té de burbujas se ha diversificado con los años. “En Taiwán, el ‘bubble tea’ no es solo una bebida, es parte de nuestra vida diaria”, explicó un comerciante.
Dos casas de té se disputan su origen: Chun Shui Tang, en Taichung, y Hanlin, en Tainan. “Ambos lugares afirman haber creado esta receta que ha dado la vuelta al mundo”, dijo un representante del sector.
Actualmente, es común ver tiendas especializadas en cada esquina de las ciudades taiwanesas. “Los sabores se han multiplicado, hay opciones con frutas, sésamo, coco y hasta avellanas”, afirmó una clienta habitual.
Con presencia en decenas de países, la bebida genera cerca de 3,000 millones de dólares estadounidenses al año. “Este crecimiento internacional refleja el valor cultural y comercial del ‘bubble tea’”, apuntó un analista económico de Taipéi.
A nivel internacional, la bebida ha sido adaptada a distintos gustos locales y se le han incorporando ingredientes como leche de almendras, azúcar morena y jaleas de frutas.
En ciudades como Nueva York, París y la capital de México, su consumo ha crecido de forma sostenida en la última década.
El Ministerio de Cultura de Taiwán ha impulsado eventos de promoción en el extranjero para destacar el “bubble tea” como parte del patrimonio intangible del país, lo que refuerza su posición como símbolo identitario en la gastronomía asiática contemporánea.



