Desde su infancia, la reconocida creadora de contenido colombiana Andrea Valdiri tuvo claro que ayudar a los demás era parte de su vida. “Mi mamá me decía que tenía como nueve años y, si me compraba un helado, yo se lo daba a alguien en el semáforo”, recuerda.
En una entrevista con Diario de Yucatán, Valdiri, de 34 años, compartió cómo ha logrado combinar su faceta como empresaria, madre, bailarina, figura pública y crea dora de contenido con una labor social constante que no comenzó con las cámaras ni las plataformas.
“Tuve a mi hija a los 18 años y las clientas de mi mamá, que era masajista, me regalaban pañales y ropa de segunda mano. Entendí que la vida es eso: si no sirves, ¿a qué viniste al mundo?”, relató.
Esa convicción, forjada por las dificultades económicas de su juventud, se convirtió en el motor de una de sus acciones más visibles: apoyar a personas en situación vulnerable, desde la construcción de viviendas hasta el impulso a la educación y el arte.
“Cuando tú en la vida no tienes nada y ves que hay gente que quiere salir adelante, pero no tiene recursos, ahí es donde uno quiere ayudar”, enfatizó.
Uno de los casos que más ha marcado a Valdiri fue el de Alvin, un joven venezolano al que conoció en un semáforo. “Estaba bailando, girando. Lo vi con sueños. Le pregunté qué quería hacer y me dijo que quería competir, pero no tenía dinero. Le conseguí el uniforme, el viaje, y fue a Alemania. Ganó. Me mandaba fotos con la camiseta de mi empresa y se me salían las lágrimas”, narró con emoción.
Valdiri, quien inició su carrera en los medios como modelo y bailarina, actualmente cuenta con más de 10 millones de seguidores en las redes, en que ha encontrado una plataforma para amplificar su propósito social.
“Dios me iluminó con esta bendición de que me vean millones de personas. Lo bueno también hay que mostrarlo, no solo el chisme y la polémica”, subrayó.
Consciente de que la visibilidad también trae críticas, aseguró haber aprendido a que todo le “resbale como mantequilla”.
“No soy moneda de oro. Pero si sé quién soy, cómo me criaron y mis valores, ¿por qué voy a poner en tela de juicio lo que otros digan?”, cuestionó.
En la conversación, Valdiri también reveló aspectos más personales de su vida, compartiendo cómo equilibra su tiempo entre el trabajo, su familia y su labor social. “De lunes a viernes trabajo, mis hijas tienen su colegio, su niñera. El fin de semana apago el celular, tengo cosas pregrabadas y me dedico a ellas”, explicó.
Antes de despedirse, la empresaria envió un mensaje para quienes se enfrentan a momentos difíciles:
“La suerte no llega sola, se trabaja. Hay que organizarse, proyectarse, ser disciplinado. Si te repites todos los días que lo vas a lograr, que eres abundante, lo vas a traer. Pero también hay que portarse bien.
“Si yo pude, que no sabía nada de este mundo digital, cualquiera puede. Hay que hacer las cosas correctas”, concluyó.— KARLA ACOSTA CASTILLO
