CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Una experiencia multisensorial en la que el arte y los alimentos se entrelazan como medios de conocimiento es la propuesta de la exposición itinerante “Conocer el mundo con la boca, sin que te piquen las espinas”, organizada por la colección Femsa y la Casa del Lago de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La muestra, que se presentó inicialmente en Guanajuato, llegó ahora a Ciudad de México, donde permanecerá abierta hasta el 14 de septiembre. En ella se exhiben 42 obras de 31 artistas de distintas generaciones, seleccionadas tanto del acervo de la colección Femsa como de préstamos externos.
Entre las piezas más destacadas figuran “Estudio para papilla estelar”, de Remedios Varo —boceto de la pintura donde una mujer alimenta a una Luna enjaulada—, y “Vending Machine”, instalación de Enrique Argote que simula una máquina expendedora con pequeñas réplicas de piezas arqueológicas, en lugar de alimentos. Esta última fue una de las sensaciones durante la Semana del Arte 2024.
La curadora invitada, Dea López, explicó que la exposición propone entender la boca como una metáfora de acercamiento al mundo: “La boca funciona como una brújula de posibilidades, como un espacio de contacto y conocimiento”.
La relación entre comida y cuerpo humano está presente en piezas como “Momento de plátano”, de Antonio Henrique Amaral, quien utiliza esta fruta como símbolo del cuerpo afectado por las dictaduras en América Latina. Beto Díaz, curador de la colección Femsa, señala que “la cocina ha sido históricamente un espacio de resistencia, como ocurre con Las Patronas. La cocina nos une y nos define como comunidad”.
Una particularidad de la exposición es su carácter dinámico, ya que algunas obras se transformarán con el tiempo. Tal es el caso de “Material descartable”, de Ana Gallardo, mural compuesto por perejil fresco que alude a métodos abortivos y cuya apariencia se modificará conforme se marchite o requiera renovación. Otra instalación, “Pulmoncitos”, de Vica Pacheco, presenta instrumentos con forma de pulmón sobre tierra de la que germinará chía, integrando el crecimiento natural al arte.
El recorrido incluye también obras de artistas reconocidos como Francis Alÿs, Ana Mendieta, Ana Mercedes Hoyos, Manuel Álvarez Bravo y Nacho López, junto con jóvenes creadores como Rubén Ojeda Guzmán, Gabriel Lengeling, Miguel Cinta Robles y Ana Hernández. En particular, Ojeda Guzmán presenta “Prometeo”, figura modelada en masa de churros que evoca los restos de Lucy, el famoso fósil de Australopithecus afarensis.
La exposición invita a mirar, saborear y reflexionar sobre el mundo a través del acto cotidiano de comer, convertido aquí en lenguaje artístico y gesto político.


