Como parte de las actividades conmemorativas por el 50 aniversario luctuoso del compositor y violinista yucateco Daniel Ayala Pérez, como informamos, la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY) ofrecerá este fin de semana un programa especial acompañado de una charla introductoria a cargo del historiador musical Enrique Martín Briceño y del director huésped Ludwig Carrasco.

La cita es hoy viernes a las 7:20 de la noche y el domingo a las 11:20 de la mañana, en la Sala de Conciertos del Palacio de la Música, minutos antes de la ejecución del Programa 12 de la temporada, que tendrá como eje central la obra del ilustre músico originario de Abalá.

El maestro Ludwig Carrasco —quien hace 19 años fue violinista invitado de la OSY— compartió con el Diario la profunda emoción que le representa este reencuentro: “Ha sido muy bello y emotivo. Regresar y trabajar con músicos que conocí entonces, y otros que han llegado por la orquesta, ha sido como volver a casa. La conexión ha sido inmediata, casi sin palabras”.

Carrasco, actual director artístico de la Orquesta Sinfónica Nacional, señaló que, pese a la ausencia de una batuta titular en la OSY, los músicos muestran una notable disposición y sensibilidad: “Es una orquesta con alto nivel técnico. He sentido una apertura muy poco común, incluso a mis gestos, lo que permite que la música fluya sin tanto discurso”.

Respecto al repertorio, el director explicó que la obra de Daniel Ayala fue el punto de partida. “Se trata de una edición nueva que necesita probarse en escena antes de su difusión definitiva. También incluimos otra obra breve de Río Escalante y una versión menos conocida de “La noche de los Mayas”, de Silvestre Revueltas, más cercana a la idea original del compositor. Finalmente, cerramos con una pieza internacional de Antonín Dvorák, que conecta desde otra latitud con la búsqueda de identidad nacional a través del folclore”.

Sobre el panorama musical en Yucatán, Carrasco destacó el papel formativo de la UNAY en Mérida y la presencia de músicos locales formados en casa que hoy integran la OSY. “Eso habla de un sistema cultural funcional. Mérida sigue siendo el faro musical de la península”.

Además de dirigir, Carrasco es un ferviente promotor del repertorio nuevo y rescatado. “Es como ser explorador. Redescubrir piezas que han estado guardadas por décadas o estrenar música contemporánea es una aventura artística única. No siempre el resultado es perfecto, pero el proceso es profundamente enriquecedor”.

Finalmente, el maestro hizo un llamado al público yucateco: “Este programa no se escuchará igual en ningún otro sitio del país. Es una oportunidad para descubrir parte de su herencia cultural. Quien venga saldrá transformado. Y si no, estoy seguro de poder convencerlo de que sí valió la pena”.

Por su parte, el historiador Enrique Martín Briceño compartió con el Diario que, a cinco décadas de su fallecimiento, el legado del compositor Daniel Ayala Pérez continúa siendo motivo de reflexión, tributo y también de deuda pendiente.

El maestro Martín Briceño ha sido una de las figuras clave en la recuperación, estudio y difusión de la obra del violinista y compositor prodigio. “Aún le debemos”, señala con convicción al referirse a la escasa circulación de su música en plataformas digitales, la falta de ediciones críticas de sus partituras y la ausencia de un libro que reúna su vida y obra con el rigor que merece.

Martín Briceño recuerda que desde 1997, el legado documental y artístico del compositor está en Yucatán gracias a la donación realizada por su viuda al Instituto de Cultura del Estado. En su momento, el acervo fue depositado en el Centro Regional de Investigación, Documentación y Difusión Musical “Gerónimo Baqueiro Foster”, que más tarde sería resguardado por la Escuela Superior de Artes de Yucatán, y hoy se resguarda en la biblioteca de la Universidad de las Artes.

Difusión limitada

A pesar de los esfuerzos por mantener viva su música —como la catalogación de sus obras, publicaciones académicas y la inclusión de algunas piezas en programas de cámara y sinfónicos— la difusión sigue siendo limitada. “No hay grabaciones profesionales de la mayor parte de su obra, y en plataformas apenas encontramos la versión de ‘Tribu’ grabada por la Sinfónica Nacional en 1956 y un arreglo menor para flauta, que hizo el ensamble Pasatono”.

Desde su trinchera como musicólogo y gestor cultural, el maestro Enrique Martín ha impulsado la ejecución de piezas como “Tristes pensamientos” y el “Nocturno para chelo y piano”, recientemente por el Trío Académico. También recuerda otras iniciativas significativas, como la programación de obras de Ayala por parte de la Orquesta de Cámara del Ayuntamiento y la orquesta juvenil dirigida por José Luis Chan, y la Orquesta Sinfónica de Yucatán en distintas etapas, incluyendo estrenos como “Yaax Ú Há”. Y en otros momentos en la dirección del maestro José Areán.

Pero más allá del compositor, el historiador llama la atención sobre una riqueza musical yucateca que permanece prácticamente olvidada. “La historia musical de Yucatán va más allá de la trova; hay compositores como Gustavo Río Escalante, Fausto Pinelo Río, Efraín Pérez Cámara y Halfdan Jebe, noruego-yucateco, cuya obra aún no hemos reivindicado como sociedad. Muchas de sus partituras duermen en archivos, esperando volver a ser escuchadas”.

Martín Briceño invita a darle un papel primordial a la música local, cual libro de texto. “Lo ideal sería en casa, pero los padres no cuentan con tanta información, la escuela es el mejor vínculo para difundirla”.

Finalmente recordó que, el estreno de “Panoramas de México”, una de las obras sinfónicas más representativas de Daniel Ayala Pérez, tuvo lugar en Dallas como parte de una temporada dedicada a la música mexicana. El director de la orquesta, interesado en conocer de primera mano el talento nacional, viajó a México para seleccionar repertorio y eligió composiciones de tres destacados autores: el yucateco Ayala, el duranguense Silvestre Revueltas y el jalisciense José Rolón. La temporada se inauguró precisamente con el estreno de “Panoramas de México”, abriendo con ello un espacio de proyección internacional para estas voces fundamentales del nacionalismo musical mexicano.

En ese contexto, el homenaje a Ayala Pérez se convierte también en una oportunidad para mirar hacia ese tesoro escondido. “El gusto por descubrir lo nuevo también debe aplicarse a lo que hemos olvidado. En la música, ese redescubrimiento es posible gracias al trabajo conjunto entre investigadores y ejecutantes, y es fundamental ser escuchado, para dar sentido a nuestro patrimonio artístico”. El Programa 12 de la OSY promete ser más que un concierto: un viaje a las raíces musicales del sureste mexicano y un acto de justicia histórica con uno de sus creadores más relevantes.— Darinka Ruiz Morimoto

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Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam

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