PARÍS (EFE).— Ayer se instaló una nueva placa que marca el kilómetro cero en Francia frente a la catedral de Notre Dame de París y que reemplaza a la anterior, que databa de 1924.
El acto, realizado a temprana hora por obreros municipales, marca simbólicamente el centro de las carreteras francesas, por donde transitan más de 35,000 visitantes diarios.
Fabricada en cobre, latón y acero inoxidable, la nueva placa pesa 23 kilogramos y sustituye a la anterior de 18 kilos, la cual será trasladada al museo Carnavalet.
“Notre Dame es a la vez punto de partida y de llegada”, declaró el rector de la catedral, Olivier Ribadeau. “Durante 900 años ha iluminado nuestra ciudad”.
La nueva instalación forma parte de un homenaje a los artesanos que trabajan en la restauración del templo tras el incendio de 2019. “No lo restauramos a su estado anterior, sino a su estado futuro”, dijo el alcalde del distrito de París centro, Ariel Weil, en la presentación.
“Conserva su valor, su valor intrínseco”, añadió Guillaume Perrin, responsable de la Cámara de Comercio y Artesanía de París.
Como la propia catedral, aún en reconstrucción, el entorno se transforma con terrazas, heladerías artesanales y tiendas de cerámica.
De un vistazo
Renovación histórica
Después de 100 años fue cambiada la placa del kilómetro cero con materiales modernos, aunque procurando el respeto por lo antiguo.
Notre Dame viva
A pesar de los daños causados por el incendio de 2019, la catedral sigue viva y recibe miles de visitas cada día.
