• José Moreno, tenor, y Tere Canto, soprano, interpretan el aria “O soave fanciulla” de la ópera “La Boheme”, en el Centro Cultural La Ibérica

Una serie de interpretaciones que mezclaron lo escénico con el canto, a cargo de personajes ficticios, se tuvieron en el ejercicio escénico en cuatro estaciones que presentaron alumnos del Taller-Escuela Ópera Lab del Taller de Ópera de Yucatán.

La actividad se realizó anteanoche, en las instalaciones del Centro Cultural La Ibérica, sede del citado taller, como evento de clausura del período semestral.

El “Con-cierto recorrido”, nombre del ejercicio, tuvo una dinámica especial, ya que se habilitaron cuatro estaciones en las cuales se recrearon diferentes escenas y arias de ópera.

Giacomo Puccini fue el “gran invitado”, ya que se incluyeron varios temas de sus óperas, como un homenaje por los 100 años de su fallecimiento, que se conmemoró en 2024. El año pasado se quiso presentar algo para recordarle, pero no hubo tiempo suficiente para culminar el proyecto.

De Puccini se incluyeron arias de “La Boheme”, “Tosca”, “Turandot” e “Il Tabarro”, así como arias de Verdi, Mozart y Bizet, entre otros.

La presentación comenzó en el patio central del recinto y siguió en el edificio “Rogelio Suárez” del Centro Cultural. Ahí, los intérpretes José Moreno, tenor, y Tere Canto, soprano, interpretaron “O soave fanciulla” de la ópera “La Boheme”, y Claudia Carrillo, mezzosoprano, “O don fatale”, de la ópera “Don Carlo” de Verdi.

El público observó de pie la presentación, para luego trasladarse al edificio “Aladino López”, donde el barítono Marco Antonio Rivero interpretó “Nulla silenzio” de la ópera “Il Tabarro”.

Un pequeño escenario al aire libre funcionó como la tercera estación, donde se presentó un cuadro escénico sin número vocal.

Las interpretaciones de los alumnos se percibieron muy sentidas y emocionales, fruto del ejercicio académico que previamente realizaron, al explorar la creación de personajes ficticios en un contexto y características diferentes al personaje de la ópera que cada uno interpretaría: unos narcisistas, otros emocionalmente rotos, y que asumieron al interpretar los personaje de las óperas. Algo así como un doble juego de interpretación.

María Eugenia Guerrero Rada, directora del Taller de Ópera Yucatán, compartió al Diario que de esta manera los integrantes del taller confrontaron los problemas de este siglo, que son muy diferentes a los del XIX. Y es una manera en la que exploraron lo físico, el ritmo corporal, al crear, hacer y deshacer cuestiones muy de este siglo, como la angustia, la cual llevaron al espacio y al cuerpo.

Los alumnos también trabajaron la iluminación, usando los aros de luz de moda hoy en día, y aprendieron a condensar espacialmente su actuación, al recurrir a espacios pequeños, como los pasillos de los edificios, y posteriormente tarimas cuadradas que cada uno ocupó.

Bajo esa tónica continuó la presentación en la cuarta y última estación, el “ensayódromo”. En una primera parte, los asistentes pudieron caminar por el espacio y ver las acciones preparatorias de los artistas invitando a sumarse al ejercicio; luego tuvieron oportunidad de sentarse —los que alcanzaron asiento, ya que hubo una audiencia considerable—, para disfrutar de las arias que se interpretaron.

En este espacio se dio el mayor número de participaciones, con 13 interpretaciones de igual número de piezas. Se pudieron escuchar arias como “La fleur que tu m’avais jetée” de la ópera “Carmen” de Bizet; “Ah, di si nobil alma” de la ópera “Ascanio in Alba” de Mozart; “Saper vorreste” de la ópera “El baile de máscaras” de Verdi; “Eccomi in lieta vesta, o quante volte” de la ópera “I Capuletti e i Montecchi” de Bellini, y “Must the Winter Come So Soon?” de la ópera “Vanessa” de Barber.

También “Si, mi chiammano Mimi”, “Che, gelida manina” y “Quando m’ envó”, las tres de la ópera “La Boheme” de Puccini; “Vissi d’arte” y “Recondita armonia” de “Tosca” del mismo compositor; “In questa reggia”, “Tu che di gel sei cinta” y “Nessum dorma”, las tres de “Turandot” de Puccini.

Los alumnos, de entre 19 y 40 años de edad, dieron muestra del buen trabajo vocal y expresivo desarrollado durante estos meses.

El Taller de Ópera de Yucatán se fundó hace 23 años y hay integrantes que aún perseveran desde su fundación, bajo la guía de María Eugenia Guerrero.

Los intérpretes participantes, además de los citados, fueron: Elliot Lara, Erik Pérez, Graciela Martínez, Laia Núñez, Marcela Echeverría, Ana Méndez, Andrea Portillo, Víctor Balcázar, Wendy Carrillo, Oscaris Guevara y Miguel Canul.

Tuvieron como pianista acompañante a Ira Ivanova. En clases es Blanca Fuentes.— Iris Ceballos Alvarado

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