Entre hilos, colores y movimientos elegantes, estudiantes del Instituto Díaz Aguilar mostraron su talento y creatividad en una pasarela llena de imaginación, en la que cada prenda representó más que moda: fue una expresión de identidad, cultura y sueños.
Una de las propuestas más llamativas fue la de Sophía Rodríguez Mena, quien confeccionó su vestido en tan solo tres días. Inspirado en el dios Chaac, su diseño en lino presenta una falda con forma de nube y detalles que simulan gotas de lluvia.
“Desde que dibujo mis ideas siento que estoy creando algo que puede ser grande. Espero convertirme en una gran diseñadora”, compartió la joven, quien cursa el tercer año de la carrera y tiene como referente a la excéntrica diseñadora británica Vivienne Westwood.
Otro proyecto destacado fue el de Leslie Pool Chan y Janette Tepal López, quienes unieron su talento en una pieza que les tomó mes y medio de trabajo. Utilizando lino, cachemira y alamar, fusionaron elementos de la moda coreana y japonesa con el porte mexicano.
“Nos inspiramos en los tablones del kimono y buscamos una silueta que se viera bonita, cómoda y formal a la vez”, señalaron.
Ambas alumnas coincidieron en que lo que más disfrutan es el proceso de patronaje y costura, y tienen el sueño de lanzar una colección juntas. Una de sus principales influencias es la israelí Pnina Tornai.
La historia más inspiradora de la noche fue la de María del Carmen López Abraham, de 63 años, quien culminó su formación después de dos años de estudio. Con una vida dedicada a la costura infantil, decidió actualizarse y explorar nuevas tendencias, aprendiendo moda contemporánea, telas y técnicas de confección.
Su vestido de graduación, elaborado en dos semanas con shantung y encaje bordado rosa, fue una muestra de elegancia y dedicación. “Me gusta combinar colores, seguir las temporadas y adaptarme. Mi sueño es tener mi propia casa de moda”, expresó con emoción.— Sofía Vital Chablé
De un vistazo
Pasión y esfuerzo
La pasarela del Instituto Díaz Aguilar no solo mostró talento, sino también pasión, esfuerzo y la certeza de que la moda puede ser un medio para contar historias y transformar vidas.
Centenario
Desde 1915 el Instituto Díaz Aguilar ha sido el camino para creativos que tienen gusto por el diseño de moda y la alta costura.


