SHANGÁI (EFE).— La megalópolis oriental de Shangái inauguró ayer su parque Legoland, el más grande del mundo dedicado a los populares bloques de construcción de la juguetera danesa y que ofrece unas 75 actividades, entre atracciones y espectáculos, y 85 millones de piezas Lego.
El complejo se levanta en una zona rural de las afueras de la ciudad, a unos 52 kilómetros al suroeste de su centro, entre huertos e invernaderos, y cuenta con ocho áreas temáticas relacionadas con los juguetes.
Con decenas de atracciones mayormente centradas en el público infantil, los visitantes pueden ver miles de figuras construidas con bloques Lego y películas de la franquicia en una sala con tecnología 4D, y alojarse en un hotel de 250 habitaciones. En la fase de pruebas, los fanáticos de Lego más afortunados y sus familias pudieron conocer antes que nadie las principales atracciones: un tren y un barco que imitan los bloques característicos de la compañía, actuaciones en directo, karts de juguete y una imponente montaña rusa, entre otras.
En la montaña rusa, conocida como The Big Lego Coaster, hubo hace unos días desafortunado incidente: se detuvo en pleno recorrido después de que saltase un sistema automático de seguridad que detecta irregularidades en mecanismos.
Quienes se encontraban en los carritos de la atracción —con 530 metros de trayecto, ya es la más popular del parque y en el período de ensayo registraba colas de hasta una hora— fueron evacuados de manera segura y no se informó de lesiones. Las operaciones de la maquinaria recuperaron la normalidad esa tarde.
Cerca de un millar de personas conforma el personal del parque. Resulta simpático verlos en acción, saludando a los visitantes con las manos en posición cóncava, imitando la pose de los personajes de Lego.
En China, las figuras más populares de Lego corresponden a la serie “Monkie Kid”, inspirada en el Rey Mono del “Viaje al Oeste”, una de las obras más importantes de la literatura china. Esa franquicia protagoniza una de las áreas temáticas del parque y en ella se basa uno de los más destacados espectáculos.
Otro de los principales atractivos del parque es Miniland, recreación con bloques de Lego —con un peso total superior a 45 toneladas— de paisajes y monumentos emblemáticos de China, como la Ciudad Prohibida de Pekín y áreas turísticas de Shangái.
La estructura más alta de la exposición es la réplica de la Shanghai Tower, el rascacielos más alto de China y el tercero del mundo con sus 632 metros. Su versión en Lego es más humilde, con 10 metros de altura, pero impresiona igualmente, en especial al saber que está hecha con más de 344,000 bloques.
El de Shangái es el undécimo parque Legoland que abre sus puertas en el mundo y el primero en el gigante asiático. Se está construyendo otro en la ciudad suroriental de Shenzhen, limítrofe con Hong Kong.
Más de 55 millones de personas residen a dos horas o menos en automóvil del lugar del nuevo parque, destacó Fiona Eastwood, consejera delegada de Merlin Entertainments, el grupo británico que controla y opera los parques Legoland.
“Tenemos un gran conocimiento de este mercado y estamos muy emocionados por su potencial. Este complejo se convertirá en una punta de lanza y en el punto de encuentro para todos los seguidores de Lego en China”, indicó la directiva.
Los precios de las entradas oscilan entre los 255 yuanes (36 dólares) y los 479 yuanes (67 dólares) para los menores de edad, mientras que los pases más baratos para adultos cuestan 319 yuanes (45 dólares), según el portal de noticias económicas Yicai.
Shangái inauguró en 2016 el primer parque Disneylandia de China continental —en 2005 había abierto el del territorio semiautónomo de Hong Kong— y está previsto que cuente con otro complejo temático, dedicado al universo cinematográfico de Harry Potter, a partir de 2027.
Parque Detalles
Shangái inauguró en 2016 el primer parque Disneylandia de China continental.
Suma otra
Está previsto que cuente con otro complejo temático, dedicado al universo cinematográfico de Harry Potter, a partir de 2027.
Entradas
Los precios oscilan entre los 255 yuanes (36 dólares) y los 479 yuanes (67 dólares) para los menores de edad, mientras que los pases más baratos para los adultos cuestan 319 yuanes (45 dólares), según el portal de noticias económicas local Yicai.









